Luis Cuervo, socio fundador de Colbai Advisors presenta el próximo día 8 de mayo a las 18h, una batería importante de casos reales de implantación de soluciones IA en empresas en la Cámara de Comercio de Mallorca. Es recomendable la inscripción previa en el siguiente link. Conversamos con el sobre el momento actual de la IA y sobre las soluciones que ofrece su empresa.
-¿Qué debemos entender realmente por "inteligencia artificial" aplicada a una empresa?
-La IA no es una moda ni una herramienta de laboratorio. Es una palanca real para hacer más eficiente, rentable y competitiva a cualquier tipo de empresa. Es mucho más que ChatGPT y similares. Cuanto antes se empiecen a explorarla, antes se percibirán sus beneficios.
Se trata de sistemas informáticos (algoritmos) capaces de aprovechar todos los datos de la empresa y su entorno y procesarlos en tiempo real, sea para automatizar procesos y actividades o para extraer información clave que ayude a tomar analizar el negocio, controlarlo o tomar decisiones.
Por otra parte, La IA elimina o reduce significativamente la necesidad de que las personas tengan que realizar tareas complejas o rutinarias de escaso valor añadido que antes solo podían hacer las personas.
-¿En qué se diferencia una solución de IA de un software tradicional de gestión?
-El software tradicional sigue reglas fijas: si ocurre A, haz B. La IA, en cambio, es flexible y adaptable y, además, aprende de la experiencia (gracias a Machine Learning).
Por ejemplo, un ERP puede decirte cuánto vendiste el mes pasado, pero una solución de IA te puede predecir cuántas unidades vas a vender el mes próximo en cada local o de cada producto y qué factores están influyendo en esa previsión.
-¿Qué distingue a Colbai en este sector?
-En Colbai combinamos experiencia en consultoría de negocio con experiencia real en desarrollar e implantar soluciones IA en empresas. No vendemos software por sí solo, sino soluciones IA adaptadas al cliente. Primero entendemos su modelo de negocio, luego diseñamos la solución tecnológica que le aporta valor. Nuestros clientes son PyMES y algunas empresas grandes.
Nuestra sede está en Mallorca y en poco tiempo trabajamos ya a nivel internacional: estamos implantando proyectos en Inglaterra, Alemania, Sudamérica y, por supuesto, en España y en Mallorca.
Contamos con físicos e ingenieros informáticos especializados en IA que tienen experiencia real (adquirida fundamentalmente en el MiT y en Alemania) en implantar IA en el entorno empresarial. Como es fácil imaginar, encontrar perfiles de estas características y con este nivel de experiencia real en esta materia no ha sido fácil, pero está dando unos magníficos resultados.
Por otra parte, Colbai cuenta con una serie de profesionales senior que provienen del mundo de los negocios y de la consultoría estratégica y de organización (Deloitte, PwC, Audi, etc.) aportando su experiencia y capacidad de comprensión de las problemáticas y necesidades reales de nuestros clientes. Este trabajo conjunto está dando extraordinarios resultados.
"Nuestra sede está en Mallorca y en poco tiempo trabajamos ya a nivel internacional: estamos implantando proyectos en Inglaterra, Alemania, Sudamérica y, por supuesto, en España y en Mallorca"
- ¿Qué tipo de procesos o áreas de una empresa mediana pueden beneficiarse más rápidamente del uso de IA?
-En principio, no hay límites. La más inmediata suele ser el área comercial: segmentación de clientes, predicción de ventas, recomendación de productos e incluso en la atención al cliente mediante asistentes virtuales.
Pero también se está aplicando a la automatización de todo tipo de procesos de la empresa; a la extracción inmediata de información relevante de bases de datos o documentales de gran tamaño o complejidad (internas o externas); a la generación de KPIs y cuadros de mando que recojan, en tiempo real, información dispersa por los sistemas de la empresa o de su entorno, etc.
Es importante tener en cuenta que los datos pueden ser de muchos tipos y estar dispersos. Pueden proceder de los ERPs o CRMs, de bases de datos internas o externas, de internet o webs, de sistemas contables, etc., de hojas de cálculo, de PDFs, imágenes, audios, etc. Todos esos datos pueden ser tratados por los algoritmos de IA adecuados, combinarlos y extraer automáticamente información de todos ellos y ponerlos al servicio de la dirección del negocio de forma personalizada. Hasta hace poco esto era prácticamente imposible o muy muy costoso. Con soluciones IA, puede lograrse de forma fácil, asequible y rentable.
-¿Podría compartir uno o dos casos reales donde hayan implantado soluciones de IA y explicar los resultados obtenidos?
-Por supuesto. En una cadena de tiendas (sector de retail), implantamos un sistema de previsión de demanda que permitió reducir muy significativamente el stock inmovilizado (generando ahorros muy importantes). Además, se mejoró la tasa de servicio al cliente y la optimización de las compras de los productos y el cálculo de sus precios según su demanda.
En una empresa de servicios de limpieza para empresas y locales comerciales de alto standing, automatizamos y optimizamos la planificación de la asignación del personal de limpieza (más de 100 personas) a cada empresa cliente. Ello se hizo en base a las horas (y su coste) de servicio pactados tanto con cada cliente y con cada empleado. Se automatizó también la reasignación de toda la planificación cuando se produce alguna baja por enfermedad, etc.
Estas labores se hacían manualmente por la dirección de operaciones de la compañía consumiendo una gran cantidad de su tiempo y generando errores con frecuencia. Ahora, el proceso se ha automatizado casi al 100 % generándose, además, automáticamente también, tanto la información real de las horas a facturar a cada cliente y las horas a incluir y pagar a cada uno de los trabajadores.
Además, hemos generado cuadros de mando interactivos conectando diversos sistemas informáticos y otras fuentes de datos de la empresa, estimando previsiones de ingresos y gastos. Hemos creado herramientas de “dialogo” interactivo (tipo ChatGPT) con bases de datos o conjuntos de documentos para extraer la información concreta que el usuario precisa de entre miles de páginas. Hemos creado un algoritmo capaz de transcribir y resumir audios de reuniones de trabajo en cualquier tipo de empresa que necesite no solo registrar esas reuniones sino, y esto es lo más importante, generar todo tipo de actas personalizadas de lo pactado en dichas reuniones, indicando plazos, responsables, etc.
-¿Qué ventajas competitivas puede aportar una solución de IA frente a empresas que aún no la utilizan?
-Velocidad, precisión, ahorros, mejor servicio, incluso mejor ambiente laborar al eliminar tareas burocráticas y repetitivas. En resumen, poder hacer más y mejor con menos; crecer y ser más competitivos.
Una empresa que utiliza IA empezará rápidamente a detectar oportunidades de mejora, a ganar en profesionalidad y agilidad, a sentir que dirige controla y planifica su negocio con mayor seguridad, con datos que le muestran la realidad. Podrá liberar y gestionar mejor sus recursos. Además, puede personalizar mucho más su relación con el cliente, algo que hoy marca la diferencia.
"Una empresa que utiliza IA empezará rápidamente a detectar oportunidades de mejora"
-¿Es la IA solo accesible para grandes empresas con muchos recursos o también para las pymes?
-Las grandes empresas llevan ya tiempo desarrollando y aplicando soluciones IA. Pero hoy, estás herramientas son ya innumerables y están disponibles para cualquier tipo y tamaño de empresa.
Hoy hay soluciones muy accesibles para PyMES sin necesidad de grandes inversiones iniciales. Lo importante es empezar por un caso de uso concreto y escalable. Y contar con un buen acompañamiento.
LA IA no es un gasto. Es una inversión. Todas las implantaciones que hemos hecho en Colbai, algunas en empresas pequeñas, la inversión se ha recuperado en menos de un año. Su rentabilidad, como norma, esta fuera de duda y se puede y debe estimar antes de comprometerse.
-¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentra su consultora al implantar estos sistemas en empresas?
-El primero, el desconocimiento: algunos empresarios creen que la IA es algo futurista o que requiere una transformación total de la empresa o que obra milagros. Nada de esto es así. La IA es software. Es una herramienta muy potente y novedosa, pero es una herramienta, al fin y al cabo.
El segundo obstáculo es la falta de datos digitalizados o digitalizables, ya que son el combustible de la IA.
Tener intuición para tomar decisiones es algo positivo, pero en ocasiones la intuición por sí sola es peligrosa. Decidir en base a datos es algo que aporta “solidez” a la gestión y que permite acertar en mayor medida. El proceso de profesionalización de las empresas consiste en eso: basar cada vez más las decisiones en el análisis de datos que reflejen la realidad. La IA, en este campo, es una tecnología imbatible.
Y el tercero, cierta resistencia cultural al cambio. La mejor forma de vencer estas resistencias es empezar por un proyecto acotado y con un retorno claro.
Todas las empresas en las que hemos implantado soluciones IA, perciben rápidamente sus ventajas y ellas mismas piden más.
-¿Qué mitos o ideas equivocadas cree que aún existen sobre la IA en el entorno empresarial?
-El más común es pensar que la IA va a sustituir masivamente a los trabajadores. En realidad, lo que hace es liberarles de tareas repetitivas y darles mejores herramientas para hacer su trabajo y tomar decisiones más acertadas.
Otro mito es que es demasiado compleja o cara. Hoy hay soluciones IA que se pueden implantar sin grandes costes y de forma progresiva, generando una rentabilidad de la inversión (ROI) en pocos meses.
Por último, hay personas que manifiestan miedo acerca de los peligros que la IA puede suponer para la humanidad y cosas similares. En mi opinión, la IA es solo software, es decir, ceros y unos. Sus beneficios para la sociedad y para las empresas son indiscutibles no tiene marcha atrás (si bien, deben ser regulados algunos de sus aspectos). La IA hace cosas extraordinarias, pero no sabe lo que hace. No tiene ni consciencia, ni sentido común, ni capacidad de transferirse conocimientos y carece de muchas otras capacidades y habilidades que tenemos los humanos y que la tecnología actual no tiene ni idea de cómo transmitirle a una máquina.
Como dice el mayor experto en IA que hay en España, el Sr. López de Mántaras: “Tengo más miedo a la ignorancia humana que a la inteligencia artificial”.
No debemos olvidar los inmensos intereses económicos e incluso geopolíticos que hay en torno a la IA que están distorsionando e incluso, en ocasiones, falseando noticias en torno a la IA.
Lo anterior no impide reconocer que la IA es una tecnología sólida, increíble, ya disponible y de gran utilidad especialmente para las empresas. Lo demás, hay que cogerlo con pinzas.
"La IA no elimina puestos de trabajo, elimina tareas tediosas: las personas se alegran de no tener que seguir haciéndolas"
-¿Cómo afecta la implantación de soluciones de IA a los equipos humanos? ¿La IA sustituye o complementa a los trabajadores?
-Máquinas y humanos somos complementarios desde la revolución industrial. Y para bien. No conozco a ningún agricultor que quiera dejar su tractor con aire acondicionado para ponerse otra vez detrás de una mula para arar sus campos a pleno sol.
Se complementan y lo hacen para bien de las personas. La IA cambia la naturaleza del trabajo, no lo elimina. La IA eliminará la necesidad de hacer tareas que son tediosas, burocráticas, repetitivas y que, por nuestra experiencia, las personas se alegran de no tener que seguir haciendolas.
Además, sigue haciendo falta criterio humano para interpretar, supervisar y actuar. Casi siempre, mejora el trabajo del equipo: les quita carga operativa y les permite centrarse en tareas de más valor.
-¿Qué tipo de formación o cultura empresarial se necesita para adoptar estas tecnologías con éxito?
-No hace falta en absoluto saber nada de programación. Nosotros desarrollamos soluciones con interfaces fáciles de utilizar que no requiere conocimientos técnicos a los usuarios.
Lo que sí es conveniente es fomentar en la empresa una cultura basada en datos; o sea de profesionalización, de mejora continua y de la apertura al cambio.
Y formar a los mandos intermedios y el resto del personal para que entiendan cómo la IA puede ayudarles, puede ayudar a la empresa a mejorar y crecer y que eso no es una amenaza, sino todo lo contrario.
“Hoy hay soluciones de IA accesibles incluso para pequeñas empresas: la inversión se recupera en menos de un año”
-¿Qué papel cree que jugará la inteligencia artificial en la gestión empresarial dentro de 5 a 10 años?
-Será parte integral de la mayor parte de los procesos de gestión y de toma de decisiones. Igual que hoy nadie se plantea gestionar sin software, en unos años nadie lo hará sin algún tipo de apoyo o asistente IA inteligente. Las empresas que se sumen antes tendrán una ventaja acumulada muy importante.
Uno de nuestros clientes, en nuestra primera reunión, me dijo: “Creo que me esperaré a que pase un año o dos porque para entonces la IA estará más desarrollada y será más barata”. Parece un buen argumento. Mi respuesta fue: “No sé qué te va a impedir dentro de un año o dos decirme exactamente lo mismo. Dicho eso, la decisión de subirte al carro es solo tuya ”.
-¿Qué consejo le darías a un director general que quiere empezar a explorar esta tecnología, pero no sabe por dónde comenzar?
-Que no empiece por la tecnología, sino por el negocio. Que identifique un proceso o un área del negocio que no funciones bien, donde se realizan tareas manuales o con excels, o que no fluye como debiera o donde haya quejas frecuentes (de los clientes o del personal) y que empiece por ahí con un proyecto piloto acotado.
Que se olvide de las cuestiones técnicas de la IA. Son complejas y tienen, para un empresario, tan poco interés entenderlas a fondo como entender cómo funciona un cohete enviado al espacio o nuestro teléfono móvil. Centrémonos en lo que nos aporta. En la funcionalidad y en los problemas que nos resuelve. Y en su facilidad de uso. Eso es lo que importa.
Que busque un socio fiable (hoy la IA es una moda a la que todos se apuntan y que aparece en todo tipo de productos y servicios, en ocasiones, con muy poca solvencia). Un socio que entienda tanto de negocio como de IA y que pacte por escrito de forma clara tanto sus expectativas como las funcionalidades de la solución que le ofrecen (lo que va a obtener y su alcance, formación, tiempos de ejecución, equipo, etc.) a cambio del presupuesto pactado. Todo claro y por escrito.
