El tejido empresarial balear muestra un estado de ánimo ambivalente: optimismo en la marcha de los negocios, pero fuerte crítica hacia las instituciones y el sistema fiscal. Así lo refleja el primer Barómetro Empresarial Balear, elaborado por BNI Baleares tras consultar a casi 400 empresarios de diferentes sectores y tamaños de empresa en las islas.
La encuesta, presentada este lunes en el Palma Aquarium ante un centenar de directivos, arroja un dato relevante: la confianza empresarial alcanza una nota de 7,6 sobre 10, y el 80% de las compañías espera crecer durante los próximos 12 meses.
Sin embargo, los obstáculos para ese crecimiento están claros. El principal freno señalado es la falta de personal cualificado, seguido de la falta de clientes y de financiación. Pero el mayor consenso llega en torno a la fiscalidad: nueve de cada diez empresarios califican de “alta” o “muy alta” la presión fiscal en Baleares, y muchos la describen directamente como “asfixiante”.
En el apartado institucional, el suspenso es generalizado: dos de cada tres empresarios consideran que las administraciones estatales no apoyan al tejido productivo. Reclaman medidas urgentes como una reducción de impuestos, menos burocracia y mayor impulso a la contratación, aunque reconocen ciertos avances con el actual Govern.
El Barómetro también identifica los sectores con mayor potencial a cinco años: tecnología y digitalización encabezan la lista, seguidos de la construcción e inmobiliario, los servicios profesionales y el turismo.
“Por primera vez ponemos cifras y voz al verdadero pulso del empresariado balear. Queremos que nuestra voz se escuche donde se toman las decisiones”, señaló durante la presentación Patricia Martino, directora regional de BNI Baleares.
Con más de 380 miembros en Mallorca, Menorca e Ibiza, BNI Baleares se ha consolidado como el mayor ecosistema empresarial de las islas, impulsando colaboraciones y defendiendo una voz unida del empresariado.
