sábado. 18.07.2026

La energética Endesa ha culminado un plan estratégico de adaptación de su red de distribución en Baleares que combina sostenibilidad ambiental y eficiencia empresarial. La iniciativa, desarrollada entre 2024 y 2025, ha permitido adecuar 588 apoyos eléctricos con el objetivo de reducir riesgos para la avifauna protegida y, al mismo tiempo, reforzar la calidad y continuidad del suministro.

Este proyecto se enmarca en una estrategia más amplia de modernización de infraestructuras críticas, en la que la protección de la biodiversidad se integra como un factor clave de gestión del riesgo y optimización operativa. Las actuaciones se han ejecutado mediante técnicas de trabajo en tensión, evitando interrupciones del servicio y minimizando el impacto en clientes y actividad económica.

El plan ha contado con el respaldo institucional del Gobierno de las Islas Baleares, cuyos representantes han podido comprobar sobre el terreno las mejoras implementadas, junto a directivos de la compañía, en una visita realizada en el municipio de Llucmajor.

Durante las dos anualidades, Endesa ha intervenido sobre 81 líneas de media tensión, priorizando aquellas con mayor riesgo potencial según criterios técnicos y medioambientales. En 2024 se adaptaron 312 apoyos, mientras que en 2025 se completaron otros 276.

Las mejoras técnicas han consistido principalmente en la instalación de aisladores de mayor longitud y el recubrimiento de tramos de cableado con materiales aislantes. Estas soluciones reducen significativamente el riesgo de electrocución y colisión de aves, especialmente en zonas de alto valor ecológico.

Por islas, Mallorca concentra el mayor volumen de actuaciones, con 371 apoyos adaptados en 51 líneas. Le sigue Menorca, con 197 apoyos en 24 líneas, muchas de ellas ubicadas en corredores habituales de especies protegidas. En Ibiza se han realizado intervenciones en 7 líneas (19 apoyos), mientras que Formentera registra una actuación puntual en un punto cercano a áreas de nidificación.

Más allá del impacto ambiental, estas actuaciones contribuyen a reducir incidencias en la red, lo que se traduce en menores costes operativos y una mejora en la fiabilidad del suministro eléctrico, aspectos clave para el tejido empresarial de las islas.

El proyecto forma parte de una línea de trabajo que Endesa mantiene desde hace más de 25 años, anticipándose en muchos casos a las exigencias regulatorias. Esta estrategia se ha visto reforzada por acuerdos de colaboración público-privada y por la financiación procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, vinculado a los fondos europeos Next Generation EU.

Con esta iniciativa, Endesa no solo avanza en sus objetivos de sostenibilidad, sino que consolida un modelo de gestión en el que la inversión en infraestructuras resilientes se traduce en ventajas competitivas y en una mayor seguridad para el desarrollo económico de Baleares.

Endesa refuerza la resiliencia de la red eléctrica balear con una inversión clave en...