El ejercicio se centró en un supuesto incendio forestal en la cara norte de la planta, impulsado por vientos hacia el sur, que amenazaba con afectar un tanque de 22.000 m³ de fuel (Tanc 2). Ante este escenario, se activó el protocolo de emergencia, incluyendo la notificación al 112 y la movilización de los recursos propios de la central. Estas medidas incluyeron el uso del sistema de enfriamiento del tanque mediante un anillo de refrigeración y la intervención directa con mangueras contra incendios a cargo del Equipo de Segunda Intervención, coordinado por el Jefe de Intervención.
A pesar de los esfuerzos iniciales, el incendio simuló extenderse al interior de la instalación, lo que obligó a solicitar una nueva intervención del 112. Los bomberos acudieron rápidamente al lugar, donde fueron guiados por un miembro del Equipo de Soporte y asumieron el control de la situación tras ser informados por el Jefe de Emergencias.
Estos simulacros destacan la importancia de contar con personal cualificado y recursos adecuados, así como con una planificación exhaustiva de los protocolos de evacuación. Endesa subraya que estas prácticas reafirman su compromiso con la prevención de riesgos laborales y la seguridad de su plantilla y de las empresas colaboradoras. Con estas acciones, la compañía busca minimizar los riesgos y promover la concienciación en materia de seguridad y salud.
El simulacro no solo probó la capacidad técnica y organizativa de la central, sino que también refuerza la coordinación con los servicios de emergencia externos, mejorando la respuesta conjunta ante posibles incidentes reales.
