Endesa, a través de su filial e-distribución, continúa con su plan de modernización de la red de distribución eléctrica en Baleares, con el objetivo de reforzar la infraestructura, mejorar la calidad del servicio y preparar el sistema eléctrico para la creciente demanda de electrificación.
Durante 2024, la compañía ha instalado 341 nuevos cuadros de baja tensión, distribuidos en las distintas islas: 279 en Mallorca, 44 en Ibiza y Formentera, y 18 en Menorca. Esta actuación ha supuesto una inversión superior a 1,2 millones de euros.
Si ampliamos la perspectiva al último trienio (2022-2024), Endesa ha llevado a cabo la instalación de 1.494 nuevos cuadros de baja tensión, con un desembolso total que supera los 5,2 millones de euros. En este periodo, la distribución ha sido de 1.075 cuadros en Mallorca, 236 en Menorca y 183 en Ibiza y Formentera.
Más seguridad y eficiencia en el suministro eléctrico
Los nuevos cuadros de baja tensión incorporan la tecnología más avanzada para garantizar un suministro eléctrico más estable, robusto y seguro. Entre sus principales ventajas, destacan su mayor resistencia a cortocircuitos y la posibilidad de conexión con grupos electrógenos en caso de avería o mantenimiento. Esto permite reducir los tiempos de intervención y minimizar el impacto sobre los clientes.
Un paso clave hacia la digitalización y la electrificación
Esta modernización no solo mejora la fiabilidad del servicio eléctrico, sino que también allana el camino para la automatización y digitalización de la red, facilitando una mejor gestión del consumo y una respuesta más eficiente ante posibles incidencias.
Endesa sigue apostando por la innovación tecnológica en su infraestructura eléctrica, con el objetivo de impulsar la electrificación de la economía balear, reducir el impacto ambiental y ofrecer un servicio más eficiente y sostenible a los ciudadanos.
