La filial de distribución eléctrica de Endesa, e-distribución, invirtió durante 2025 un total de 33,1 millones de euros en Baleares con el objetivo de reforzar y modernizar la red eléctrica del archipiélago en un contexto marcado por el aumento de la demanda energética y el avance de la electrificación.
La mayor parte de la inversión se ha dirigido a mejorar la capacidad y la resiliencia de la infraestructura eléctrica en las Islas, en línea con el crecimiento del consumo, la implantación del autoconsumo y el despliegue de la movilidad eléctrica.
Del total invertido, 12,3 millones de euros se han destinado a nuevas conexiones, ampliaciones de potencia y adecuaciones de red para atender nuevos suministros y responder al incremento de la actividad económica y residencial. Estas actuaciones incluyen extensiones de líneas eléctricas y mejoras en instalaciones de baja tensión para eliminar limitaciones de capacidad en determinados puntos de la red.
Además, Endesa ha dedicado 13,5 millones de euros a proyectos de crecimiento y mejora de la calidad del servicio. Entre las actuaciones destacan iniciativas de automatización, digitalización y refuerzo del cableado, orientadas a reducir el impacto de posibles incidencias y mejorar los tiempos de respuesta ante averías.
Por otra parte, la compañía ha invertido 7,4 millones de euros en trabajos de mantenimiento y renovación de activos, incluyendo reconstrucciones de instalaciones dañadas, adaptaciones a normativa técnica y actuaciones derivadas de exigencias medioambientales.
Desde la eléctrica subrayan que estas inversiones buscan preparar la red balear para un futuro “cada vez más electrificado” y garantizar un suministro más robusto y fiable ante episodios de alta demanda o contingencias.
La inversión se produce en un momento clave para el sistema energético balear, que afronta el reto de integrar más generación renovable y nuevos consumos eléctricos, especialmente vinculados al vehículo eléctrico y a la transición energética.
