Cap Rocat, la histórica fortaleza convertida en uno de los destinos más exclusivos de Mallorca, mantiene de nuevo sus dos Llaves Michelin, un reconocimiento que consolida su posición como uno de los mejores alojamientos de lujo en la isla. Este galardón forma parte de la segunda edición de la nueva distinción de la Guía Michelin, las Llaves Michelin, que celebran los establecimientos que elevan el arte de la hostelería y crean experiencias únicas para sus huéspedes.
Esta antigua fortaleza, fue declarada Bien de Interés Cultural y catalogado como Monumento Nacional, además de estar rodeado de un Área Natural de Especial Interés, configura un idilio mediterráneo de cinco estrellas donde poder encontrar un remanso de tranquilidad a tan solo diez minutos de la capital de Mallorca, Palma.
El hotel dispone de 30 habitaciones donde reinan la tranquilidad y la máxima privacidad, que destacan por su estilo mediterráneo, así como por sus vistas espectaculares desde algunas de sus terrazas privadas al borde del acantilado. Todas ellas aseguran una intimidad sin igual y convirtiendo cada estancia en una experiencia única. Además, destaca el spa que ocupa el espacio que antiguamente se destinaba a la zona de aguas de la fortaleza. Cavado en las profundidades de la roca, este espacio sumergido a una profundidad de 12 metros invita a los huéspedes del hotel a vivir experiencias sensoriales y extraordinarias, iluminadas por los rayos de luz natural que atraviesan su amplio techo de cristal.
Cap Rocat es un destino en sí mismo, a través de una experiencia inmersiva y única, los huéspedes se sentirán parte de un viaje en el que el tiempo y el disfrute toman otra dimensión. En este interludio mediterráneo, cada rincón tiene su propia historia, entrelazada con la rica herencia de la isla.
