sábado. 18.07.2026

Este miércoles han comenzado las obras de rehabilitación de la antigua fábrica de tapices y alfombras de Can Morató, que será la futura sede nueva de Colonya Caja de Ahorros de Pollença y de la Fundación Guillem Cifra de Colonya.
 

El acto simbólico de colocación de la primera piedra ha contado con el alcalde de Pollença, Martí March; el presidente del Consell, Llorenç Galmés; la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social del Govern, Catalina Cabrer; y el presidente de Colonya, Josep Cifre, ha informado la entidad en un comunicado.
 

El proyecto, elaborado por el estudio de arquitectura BAAS Jordi Badia y Erik Herrera, destaca por la voluntad de conservación de un bien de alto valor patrimonial y por su reconocimiento a los distintos momentos por los que ha pasado el edificio a lo largo de su historia.
 

Las obras, que lleva a cabo la constructora Melchor Mascaró, está previsto que finalicen en un plazo de 2 años.
 

Una vez en funcionamiento, además de los usos administrativo y financiero, el edificio contará con amplios espacios habilitados para acoger actividades sociales, culturales y educativas.
 

Las autoridades en sus intervenciones han destacado la relevancia del proyecto para el desarrollo económico y social de la zona.
 

Desde 1922 hasta 1967, la fábrica de alfombras de Can Morató mantuvo su actividad industrial. Destacó por la perfección en la fabricación y por la belleza de los diseños de las alfombras hechas "a nudo" que constituían verdaderas obras de arte.


La familia Bosch-Morató construyó y dirigió esta fábrica, que estaba a la vanguardia de la industria textil de entonces. Sus alfombras y esteras se exportaron tanto a nivel nacional como internacional, y se ganaron una merecida fama de producto de gran calidad. Llegó a tener una plantilla de más de un centenar de trabajadores, la mayoría mujeres.

En 1991, con la exposición 'Can Morató, La Fábrica en el recuerdo', Colonya ya rindió un homenaje a esta empresa emblemática, que todavía es recordada por muchos de 'pollensins' que o trabajaron en ella o vivieron de cerca su época de máximo esplendor.
 

Can Morató fue declarado Bien Catalogado por el Consell de Mallorca en 2002. El complejo industrial se estructura a partir de unos grandes espacios para la ubicación de maquinaria y obreros: planta rectangular, tejado a dos aguas y vanos laterales para facilitar la entrada de luz. Cuando fue declarado catalogado, el complejo conservaba buena parte de su estructura, si bien se encontraba en estado de abandono y había sufrido actos de vandalismo.
 

Colonya adquirió el complejo industrial en 2020 y al año siguiente se aprobó su rehabilitación. 

Caixa Colonya inicia la rehabilitación de la fábrica Can Morató que será su próxima sede