En el siglo XIV, el real de oro de Mallorca marcó un hito en la historia económica del archipiélago al convertirse en motor del comercio exterior bajo el reinado de Jaime II. Hoy, más de 700 años después, ese legado medieval revive en clave contemporánea de la mano de Isabel Guarch. La joyera mallorquina presenta Reial, una colección cápsula que transforma el símbolo histórico de la moneda en piezas únicas de alta joyería.
La colección se compone de seis diseños elaborados en oro amarillo de 18 quilates, plata de primera ley, diamantes y piel. Tres de ellos son colgantes centrados en la moneda mallorquina con la inscripción en latín “Jacobus Maioricarum Rex Dei” (“Jacobo, Rey de Mallorca, por la gracia de Dios”). Desde la sencillez del real enmarcado en oro (1.400 €) hasta la versión más sofisticada engastada con diamantes (2.995 €), cada pieza combina historia y lujo con un marcado carácter artesanal.
La cápsula se completa con una pulsera de doble vuelta en piel —disponible en azul y ocre— con ocho diamantes negros naturales (1.550 €), y un anillo que presenta un real mallorquín engastado con diamantes sobre un brazo de oro liso y curvo (2.100 €). Con Reial, Isabel Guarch acerca a la actualidad un emblema de Mallorca, fusionando tradición, diseño y artesanía.
La historia de la casa joyera se remonta a 1957, cuando la madre de Isabel Guarch fundó el taller que rápidamente se convirtió en un referente de la alta joyería mallorquina. Tres décadas más tarde, Isabel tomó el relevo y, con un estilo propio inspirado en la cultura mediterránea, conquistó a clientas tan ilustres como la reina Letizia o doña Sofía.
Desde 2005, la firma presenta anualmente colecciones cápsula con fuerte arraigo en la tradición balear, producidas en Palma por un equipo de maestros artesanos. El proceso creativo no solo reivindica la identidad isleña, sino que también apuesta por la sostenibilidad y la economía circular.
Hoy, Isabel Guarch ofrece sus diseños en L’Atelier, su espacio premium en Palma, además de su e-commerce y puntos de venta exclusivos como El Corte Inglés o hoteles de lujo como Belmond La Residencia.
