BBVA ha superado las 2.500 operaciones de financiación dirigidas a pequeñas y medianas empresas, así como a jóvenes agricultores, en municipios rurales de España, en el marco de su estrategia para impulsar el tejido productivo en zonas con menor densidad de población.La iniciativa, lanzada en septiembre de 2025, busca facilitar el acceso a financiación y servicios especializados a negocios ubicados en entornos donde la oferta financiera es más limitada, con un enfoque especial en profesionales menores de 40 años. El objetivo es contribuir al relevo generacional en el campo y fomentar la modernización de las explotaciones agrarias.
Según la entidad, el programa no se limita al apoyo económico, sino que incluye soluciones transaccionales, asesoramiento personalizado y herramientas para impulsar la digitalización. En este sentido, BBVA ha comenzado a ofrecer un año gratuito de una aplicación especializada en análisis de cultivos, con el fin de mejorar la eficiencia y la planificación agrícola mediante el uso de tecnología avanzada.
El director de Pymes de BBVA en España, José Luis Serrano, ha destacado que el volumen de operaciones alcanzado refleja el impacto real de la iniciativa en el territorio. “Detrás de cada financiación hay un proyecto que sigue adelante, un emprendedor que apuesta por quedarse en su municipio o una explotación que avanza en su modernización”, ha señalado.
La entidad presta cobertura en todo el territorio a través de su red de oficinas y gestores especializados, lo que permite ofrecer un acompañamiento cercano y adaptado a las necesidades de cada negocio. Además, la oferta está abierta tanto a clientes como a no clientes, facilitando el acceso a financiación y servicios desde las primeras etapas de la actividad empresarial.
Con esta estrategia, BBVA busca reducir las barreras geográficas al crecimiento empresarial y reforzar la competitividad de las pymes rurales, donde factores como la agilidad operativa y el conocimiento del entorno son determinantes.
El impulso a la digitalización es otro de los ejes clave del programa. La incorporación de herramientas tecnológicas en el sector agro permite optimizar procesos que van desde la planificación de cultivos hasta su comercialización, contribuyendo a mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de las explotaciones.
En un contexto marcado por el envejecimiento del sector agrario y el reto demográfico, iniciativas como esta pretenden consolidar la actividad económica en el medio rural y garantizar su continuidad a largo plazo.
