domingo. 19.07.2026

BBVA ha anunciado una nueva medida de ciberseguridad que busca proteger a sus clientes frente al creciente fraude digital: dejar atrás los tradicionales mensajes SMS y adoptar un canal de mensajería verificada basado en RCS (Rich Communication Services). Esta iniciativa forma parte de la estrategia del banco para reforzar la confianza en sus comunicaciones digitales y reducir los riesgos asociados a la suplantación de identidad.

La decisión responde al aumento constante de técnicas fraudulentas como el smishing, una modalidad de phishing que utiliza mensajes de texto para engañar a los usuarios haciéndose pasar por entidades bancarias. En los últimos meses se han detectado campañas que simulan comunicaciones de BBVA para inducir a las víctimas a pulsar enlaces o llamar a números falsos, con el objetivo de obtener credenciales, códigos de verificación o autorizar operaciones no deseadas.

Con el nuevo canal de mensajería verificada, los mensajes que BBVA envíe aparecerán en un hilo de conversación claramente identificado con el logotipo oficial de la entidad. Esto permitirá a los clientes distinguir de forma visual y sencilla las comunicaciones legítimas de aquellas que puedan ser fraudulentas. La tecnología RCS, similar a un chat enriquecido, incorpora elementos gráficos y de marca que no están disponibles en los SMS tradicionales, lo que añade una capa adicional de seguridad y autenticidad.

Este avance llega en un contexto en el que la ingeniería social y la suplantación de identidad digital se han convertido en algunas de las técnicas preferidas por los ciberdelincuentes. Los mensajes falsos suelen apelar a la urgencia, alertar de supuestos problemas en la cuenta o prometer beneficios inmediatos, con el fin de provocar una reacción impulsiva por parte del usuario y facilitar así el engaño.

Además de la adopción de canales más seguros, BBVA insiste en la importancia de la educación del cliente y la prevención como pilares clave de su estrategia antifraude. Entre las recomendaciones habituales figuran no facilitar nunca claves de acceso o códigos de un solo uso por SMS, correo electrónico o llamadas telefónicas, evitar seguir enlaces incluidos en mensajes no verificados y operar siempre desde la aplicación oficial del banco o introduciendo manualmente la dirección web.

Con estas medidas, la entidad pretende ofrecer una protección más integral frente a fraudes cada vez más sofisticados y reforzar la confianza de los usuarios en las comunicaciones digitales de su banco. La combinación de tecnología, concienciación y prevención se perfila así como una herramienta esencial para hacer frente a un problema que no deja de crecer en el entorno digital.

BBVA refuerza la lucha contra el fraude con un canal de mensajes verificados