El grupo Banco Santander ha iniciado 2026 con un sólido crecimiento operativo, impulsado por la captación de ocho millones de nuevos clientes en el último año y una mejora simultánea de ingresos y eficiencia. La entidad registró un beneficio ordinario de 3.560 millones de euros en el primer trimestre, un 12% más, mientras que el beneficio atribuido alcanzó los 5.455 millones al incorporar el impacto de la venta de su filial en Polonia.
Los ingresos crecieron un 4%, hasta 15.140 millones de euros, apoyados tanto en el margen de intereses como en el aumento de las comisiones, en un contexto de mayor actividad comercial. En paralelo, los costes se redujeron un 3%, lo que permitió mejorar la ratio de eficiencia hasta el 42,8%, tres puntos por debajo del año anterior.
La evolución del negocio refleja un incremento del 5% en el crédito y del 4% en los depósitos, con dinamismo en áreas como hipotecas, financiación al consumo y banca corporativa. Esta tendencia se ha visto reforzada por la estrategia de transformación interna del banco, orientada a optimizar procesos y reducir el coste de servicio.
En términos de rentabilidad, el retorno sobre el capital tangible (RoTE) se situó en el 15,2%, mientras que el beneficio por acción creció un 17%. Además, el valor contable tangible por acción, sumado al dividendo en efectivo, aumentó un 19%, consolidando la generación de valor para el accionista.
El banco también ha reforzado su posición de capital, con una ratio CET1 del 14,4%, impulsada por la generación orgánica y la desinversión en Polonia, lo que le otorga margen para afrontar crecimiento futuro y mantener su política de remuneración.
En este sentido, la junta de accionistas aprobó un dividendo final de 12,5 céntimos por acción, elevando el total con cargo a 2025 a 24 céntimos, un 14% más. A ello se suma un programa de recompra de acciones que refuerza la retribución al accionista.
De cara al conjunto del ejercicio, Santander mantiene sus previsiones y objetivos a medio plazo, con expectativas de crecimiento sostenido de ingresos, mejora de la eficiencia y aumento de la rentabilidad, apoyados en su diversificación geográfica y en el avance de su transformación tecnológica.
