Club de Mar-Mallorca acelera su transformación con una apuesta clara por la restauración y el ocio premium. La entrada de Azotea Grupo, uno de los grupos gastronómicos más potentes de España, y el regreso de Mar Salada marcan el inicio de una nueva etapa para la histórica marina palmesana, que busca convertirse en uno de los nuevos focos sociales y gastronómicos del puerto de Palma.
Tras completar la gran remodelación del recinto, el club empieza ahora a activar la parte más visible del proyecto: llenar de vida el nuevo paseo marítimo con restaurantes, terrazas, comercios y espacios abiertos al público.
Uno de los movimientos más relevantes es la llegada de Azotea Grupo, compañía especializada en restauración experiencial y presente en algunas de las principales ciudades españolas. El grupo gestionará en Club de Mar dos nuevos conceptos: “Saltao de Mar”, un restaurante de inspiración peruano-mediterránea, y un nuevo lounge premium vinculado al club.
La incorporación de Azotea refuerza la ambición del proyecto de atraer tanto al público local como al visitante internacional de alto nivel y consolidar el recinto como un nuevo punto de encuentro más allá de la actividad náutica.
La otra gran novedad será la reapertura de Mar Salada, uno de los espacios más emblemáticos del ocio y la restauración del puerto de Palma durante décadas.
El local volverá bajo el nombre de Mar Salada by Crudo y con una propuesta completamente renovada, aunque manteniendo el espíritu mediterráneo y social que convirtió al espacio en un referente de la noche mallorquina.
El proyecto está impulsado por los empresarios Juan Carlos Oliver “Nono” y Pedro Marrero, dos nombres muy vinculados al sector hostelero de la isla.
La nueva etapa combinará restaurante, cócteles y ambiente nocturno en un formato más sofisticado, orientado a un público adulto y alineado con el nuevo posicionamiento del Club de Mar.
Restauración, terrazas y nuevos negocios frente al mar
La ofensiva gastronómica forma parte de la transformación integral del recinto, que también incorpora 25 locales comerciales, nuevas zonas verdes y un paseo marítimo abierto que elimina las antiguas barreras entre el puerto y la ciudad.
La marina quiere posicionarse ahora como un espacio activo durante todo el año, combinando actividad náutica, restauración, compras y eventos.
En paralelo, el club sigue ampliando servicios ligados al segmento premium, con nuevos espacios para eventos privados, gimnasio, spa y áreas exclusivas para socios.
La apertura progresiva de restaurantes y comercios supondrá además un importante impulso económico y de actividad para el frente marítimo de Palma de cara a la temporada turística.
