La histórica empresa láctea mallorquina Agama, fundada en 1958 y propiedad del Grupo Damm desde hace una década, ha comunicado a sus trabajadores que cierra su planta en Palma tras años de crisis por falta de competitividad.
Según han informado fuentes de Agama, la dirección de la empresa ha ofrecido la recolocación en puestos de trabajo de otras empresas del grupo a los catorce empleados de la compañía actualmente en plantilla.
En los últimos años, el incremento de los costes de producción y la fuerte competencia de grandes marcas con una extensa implantación geográfica han ocasionado severas dificultades para la venta de la leche producida en Mallorca, explica la empresa, creada como Asociación General Agraria Mallorquina hace casi 70 años, cuando funcionaba como central lechera insular.
En 2023, cuando el Grupo Damm anunció la reducción de la compra de leche a los ganaderos mallorquines, destacó también que, a la alta competitividad del mercado se sumaba en el caso de Mallorca el lastre de los sobrecostes de la insularidad.
"Este contexto ha impactado de forma directa en la inviabilidad económica de Agama tras diez años de gestión", ha argumentado este martes la compañía, que ha detallado que el precio del litro de leche producida en la isla es entre un 18 % y un 50 % superior al de competidores de leche foránea.
Por ello, el 95% de la leche que se consume en Mallorca proviene del exterior.
Remarca además que el grupo propietario ha destinado unos 8 millones de euros a modernizar la fábrica de Palma desde que se hizo cargo de la marca. La empresa ha informado del cierre a los trabajadores y les ha prometido un plan de recolocación con el objetivo de proteger el empleo.
Las mismas fuentes indican que durante el último medio año Agama ha colaborado con la Conselleria de Agricultura del Govern balear en la búsqueda de alternativas para el mantenimiento de la marca en el mercado local.
Durante los últimos seis meses, la compañía ha colaborado con la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern balear para buscar alternativas que permitieran continuar con su actividad, además del mantenimiento de la marca en el mercado local.
Entre las propuestas estudiadas estaba la de crear una cooperativa ganadera con el respaldo del Govern, con trabajadores de Agama y otros socios, pero finalmente esta opción se ha frustrado y la empresa ha decidido cerrar.
