domingo. 19.07.2026

El prestigioso catedrático en dirección financiera, Manuel Romera ofreció una entrevista a Economiademallorca.com en la que analiza los principales retos y oportunidades que enfrentan tanto las familias como las empresas en la España actual. Durante la conversación, se abordaron temas clave como el crecimiento económico, el empleo, el acceso a la vivienda y la evolución de los tipos de interés.

-Los grandes indicadores hablan de una buena evolución de la economía española. ¿Cree que esto refleja la realidad de la gente de a pie?
- La gente de a pie es la economía real, y esa economía está creciendo en España muy por encima de la media de la Unión Europea. Aunque no estamos en un escenario idílico, hemos mejorado considerablemente. Recordemos que España llegó a tener una tasa de paro cercana al 30%, y ahora estamos por debajo del 12%, aunque sigue siendo el doble de la media europea. Esto refleja que más personas tienen empleo, lo cual es esencial para la economía doméstica. Sin empleo, no hay confianza ni estabilidad financiera.

-¿Cuáles son los grandes retos y amenazas de la economía doméstica a corto plazo?
-El principal reto es lograr un equilibrio en la sociedad. Por ejemplo, el acceso a la vivienda es extremadamente difícil para la clase media, que debe mantenerse como un motor económico. Necesitamos evitar un escenario donde solo existan una clase alta y una clase baja.

-¿La clase media sigue existiendo en España?
-Sí, aunque depende de cómo la definamos. España tiene entre el 80% y el 90% de viviendas en propiedad, lo que demuestra que las familias han podido acceder a ellas. Sin embargo, el esfuerzo necesario ha cambiado. En los años 80 y 90, los préstamos hipotecarios se concedían a 10 años. Ahora se extienden entre 30 y 40 años. Esto, sumado a la bajada de los tipos de interés, ha hecho que el esfuerzo mensual sea menor, pero el precio de la vivienda ha subido más que lo que han bajado los intereses.

-¿Cómo afecta la evolución de los precios de la vivienda a la economía doméstica?
-Es un fenómeno desigual. En grandes ciudades como Madrid y Barcelona, hay familias que dedican más del 40% de su renta mensual a la hipoteca, algo insostenible para muchas personas. Por otro lado, en provincias rurales el esfuerzo hipotecario es menor. También hay una fuerte presencia de inversores extranjeros en las compras de vivienda, especialmente en propiedades de lujo, lo que complica aún más el acceso para las familias locales.

-Centrémonos en las empresas. ¿Cuál es el nivel de endeudamiento empresarial en España?
-Desde la crisis de 2008, el endeudamiento privado ha disminuido, mientras que el público ha crecido. En 2007, los bancos prestaban 1,3 euros por cada euro en depósitos; ahora, esa cifra ha bajado a 0,8. Esto refleja una reducción del crédito privado. Sin embargo, determinar si el nivel de endeudamiento es óptimo depende de factores como el sector y el modelo de negocio.

-¿Es sano un cierto endeudamiento empresarial?
-Sí, es sano. Lo peligroso es no endeudarse nada o endeudarse en exceso. Un endeudamiento óptimo permite a las empresas ser competitivas y generar rentabilidad superior al coste del crédito. Por ejemplo, en sectores como el private equity, el apalancamiento financiero es parte del modelo de negocio.

-Pasemos a los tipos de interés. ¿Qué evolución espera en 2025?
-Predecirlo con exactitud es complicado. Mi estimación es que los tipos de interés en Europa podrían bajar al 2% en el próximo año y medio, siempre y cuando la inflación siga controlada. Actualmente está cerca del objetivo del 2%, lo que permitiría esta bajada. Sin embargo, factores externos como las políticas económicas en Estados Unidos y la percepción del mercado pueden influir.

"Los tipos de interés en Europa podrían bajar al 2% en el próximo año y medio"

-Hablando de política internacional, ¿qué impacto tendría un enfoque proteccionista como el de Donald Trump en Europa y España?

-Sería negativo. Un aumento de los aranceles o restricciones al comercio generaría tensiones económicas. Europa depende mucho de la globalización y del comercio exterior. Además, medidas proteccionistas en Estados Unidos pueden aumentar la volatilidad en los mercados financieros, complicando la estabilidad económica global.

-Donald Trump, ya ha amenazado con anexionarse Groenlandia. ¿Qué hay detrás de estas declaraciones?

-Detrás de esas bravuconadas, lo que realmente hay son intereses económicos. Trump está enviando un mensaje a Dinamarca, en el caso de Groenlandia, y a Panamá, en el caso del Canal, indicando que hay recursos y situaciones estratégicas que él, y por extensión Estados Unidos, desean controlar. No creo que Trump quiera literalmente "comprar" Groenlandia o colocar la bandera estadounidense allí. Más bien, busca asegurar el acceso y control sobre los recursos y la logística de estas zonas clave.

-Entonces, ¿se trata más de un tema estratégico que territorial?

-Exacto. En el caso del Canal de Panamá, lo que él quiere es controlar quién lo usa, a qué precio, y qué mercancías pasan por allí. En Groenlandia, se trata de los commodities. Groenlandia es riquísima en recursos: alrededor del 24% de las reservas mundiales de petróleo están allí, además de tierras raras y otros minerales estratégicos. Ese potencial económico del Ártico es lo que interesa a Trump, no una ocupación territorial per se.

-Hablando de intereses económicos, ¿qué opinión le merece la relación entre Trump y Elon Musk?

-Es interesante porque Trump es un petrolero en esencia, mientras que Elon Musk está asociado con las energías verdes y los coches eléctricos. Sin embargo, ambos representan figuras con enorme ambivalencia: un petrolero asociado con energías limpias, o un multimillonario que llega a ser presidente de un país. Son jugadores estratégicos y extremadamente ambiciosos. Ahora bien, entre ellos hay diferencias marcadas. La riqueza de Trump es casi insignificante comparada con la de Musk, pero su capacidad de influir y movilizar es indudable.

-¿Cree que estas ambiciones pueden desestabilizar aún más el escenario mundial?

-No creo que ninguna de estas figuras busque una guerra mundial, al menos no directamente. Las guerras, cuando ocurren, son porque los intereses económicos lo demandan. Por ejemplo, detrás de la guerra en Ucrania no hay buenos y malos absolutos, sino intereses financieros y económicos. Y lo mismo ocurre con las ambiciones de Trump y Musk. Ambos buscan maximizar su control e influencia, pero desde ángulos diferentes.

-Pasemos ahora a Elon Musk. ¿Qué papel ve para él en el panorama global?

-Musk es una figura fascinante, tanto por su éxito desmedido como por su ambición. Es el hombre más rico del mundo gracias a Tesla, SpaceX y su adquisición de Twitter, ahora X. Pero también es alguien extremadamente impetuoso y con una influencia enorme. Su relación con la extrema derecha europea, por ejemplo, es preocupante. Es alguien que busca controlar todo a su alrededor, y cuando una figura con esa mentalidad pierde el control, las consecuencias pueden ser catastróficas, incluso una crisis financiera.

"Elon Musk busca controlar todo a su alrededor, y cuando una figura con esa mentalidad pierde el control, las consecuencias pueden ser catastróficas"

-Finalmente, ¿qué opina sobre el auge de las criptomonedas, en particular del Bitcoin?

-Las criptomonedas y los criptoactivos son una realidad. El Bitcoin, en particular, tiene ciertas características únicas: escasez, seguridad y un sistema eficiente de halving. Sin embargo, no estoy seguro de que el Bitcoin pueda considerarse una verdadera moneda, porque no es universalmente aceptado como medio de intercambio. Además, el valor del Bitcoin no está respaldado por un activo subyacente; su precio se basa únicamente en la oferta y la demanda, lo que lo hace altamente especulativo. Esto puede ser muy peligroso, especialmente en mercados donde la información es limitada.

-¿Y qué papel podrían jugar los ordenadores cuánticos en este escenario?

-Los ordenadores cuánticos podrían cambiar completamente las reglas del juego. Si un ordenador cuántico llega a existir con la capacidad de controlar más del 50% de la capacidad computacional mundial, el Bitcoin podría ser hackeado y perder todo su valor. Sin embargo, aún no sabemos si estos ordenadores son una realidad o una entelequia. Por ahora, el Bitcoin sigue siendo una herramienta eficiente y segura, pero el futuro de las finanzas digitales es incierto y necesita una regulación más clara.

Romera: "El acceso a la vivienda es el mayor desafío para la clase media española"