sábado. 18.07.2026

El turismo balear avanza hacia un patrón más intensivo en gasto que en volumen. En 2025, el archipiélago alcanzó un récord histórico de 23.406 millones de euros de gasto turístico, un 4,7% más que el año anterior, pese a que el número de visitantes apenas creció un 1,7%. El dato confirma una tendencia cada vez más clara: menos crecimiento en llegadas, pero mayor rentabilidad por turista. Así lo refleja El Momento Económico de las Islas Baleares de febrero, elaborado por la Dirección General de Economía y Estadística del Govern.

El incremento del gasto se apoyó en el tirón del mercado internacional, que creció un 2,6% hasta los 15,7 millones de visitantes, mientras que el turismo nacional retrocedió un 2,3%, hasta los 3,3 millones.

El gasto medio por persona se situó en 1.228 euros (+2,9%) y el desembolso diario alcanzó los 198 euros (+5,7%), reforzando el posicionamiento de Baleares en segmentos de mayor valor añadido. Por islas, el comportamiento del mercado nacional fue desigual. Así Menorca avanzó un 4,5%, Mallorca registró una leve caída del 0,6% y las Pitiusas acusaron un descenso más intenso del 10,3%. Este comportamiento heterogéneo evidencia dinámicas comerciales y de posicionamiento distintas dentro del propio archipiélago.

Según la revisión oficial del Instituto Nacional de Estadística, el PIB balear creció un 4,2% en 2024, superando el 3,5% del conjunto de España y encadenando cuatro ejercicios con mejor comportamiento que la media nacional.

El dinamismo del sector servicios volvió a ser determinante. La facturación aumentó un 6,9% en 2025, frente al 4,8% nacional, situando a Baleares al frente del ranking autonómico. Destacaron especialmente las actividades profesionales y la hostelería, aunque en el último tramo del año se observó cierta moderación en esta última.

El transporte mostró un fuerte avance interanual del 15,3% en diciembre, mientras que el tráfico aéreo marcó un nuevo máximo histórico con 23,6 millones de pasajeros (+1,3%). En contraste, el tráfico marítimo retrocedió un 1,1%.

Más allá del turismo, 2025 dejó señales de diversificación económica. Por primera vez desde 2008 se superaron las 4.800 viviendas visadas, con un crecimiento interanual del 29,1%, reflejo de la reactivación promotora.

La producción industrial también rompió una racha de dos años de caídas y creció un 4,0%, muy por encima del 1,3% nacional. Los bienes de consumo duradero, los bienes de equipo y la energía fueron los principales impulsores del repunte.

El mercado laboral mantiene una senda de crecimiento estable. En enero de 2026, la afiliación aumentó un 2,5% interanual, con avances similares tanto en el régimen general (+2,5%) como entre los autónomos (+2,3%).

En paralelo, la inflación inició el año con cierta moderación. El índice general se situó en el 2,4%, prácticamente alineado con el 2,3% nacional, gracias al alivio en electricidad y combustibles. Sin embargo, la inflación subyacente repuntó hasta el 2,7%, volviendo a superar el índice general tras tres trimestres por debajo.

Un modelo en transición

Los datos consolidan un escenario de crecimiento más cualitativo que cuantitativo. Baleares no solo lidera en ritmo económico, sino que avanza hacia un modelo donde el valor generado por visitante gana peso frente al mero incremento de flujos.

El reto ahora será sostener esta senda en un contexto de moderación en las llegadas, presión de costes y necesidad de diversificación productiva, sin perder competitividad en sus principales mercados emisores.

Baleares consolida un modelo turístico de mayor valor con 23.406M€ de gasto y menor...