La Federación de la Petita i Mitjana Empresa de Mallorca (Pimem) ha hecho pública una carta abierta firmada por su vicepresidente, Miquel Àngel Salvà, en la que responde de forma contundente a las críticas vertidas por la Confederación Balear de Comercio respecto a la Gala del Comerç de Mallorca, celebrada el pasado 1 de julio en el Teatre Principal de Palma.
En el escrito, Pimem expresa su “desconcierto” por lo que considera un ataque injustificado y parcial por parte de la Confederación, una entidad que, según señala Salvà, “debería actuar con neutralidad y respeto hacia todas las asociaciones que trabajan por el comercio en Mallorca”.
La Gala del Comercio, impulsada desde la sectorial Pimem-Comerç, nace —según la federación— con la voluntad de dar visibilidad al pequeño y mediano comercio de la isla, reconociendo la labor de los empresarios y promoviendo una imagen cohesionada del sector.
Desde Pimem se destaca que la iniciativa se llevó a cabo con “transparencia y legitimidad”, siendo avalada por el Comité Ejecutivo y la Junta Directiva de la organización. “Es un proyecto que llevamos gestando desde hace tiempo. Ha sido trabajado y consensuado internamente, con el objetivo de sumar, construir y ofrecer una imagen unificada del comercio local”, afirma Salvà.
Críticas por parte de otras patronales
La polémica se desató tras la publicación, por parte de la Confederación Balear de Comercio, de una carta crítica con el acto. En ella se ponía en duda el carácter integrador de la gala y se hablaba de falta de consenso.
Salvà responde directamente a estas afirmaciones recordando que Pimem vio rechazada su propia sectorial de comercio por parte de la Confederación, una decisión que califica de “incomprensible e injusta”. En este sentido, reivindica el derecho de Pimem a organizar y participar en órganos de representación como cualquier otra patronal: “No necesitamos lecciones de democracia por parte de nadie”, afirma tajantemente.
El papel de PIMECO y AFEDECO
Pimem también lamenta la falta de apoyo por parte de PIMECO y AFEDECO, dos asociaciones que, asegura, rechazaron sumarse al evento desde hace más de tres meses. Según Salvà, Pimem accedió a todas las condiciones planteadas para asegurar una gala inclusiva, incluida la incorporación de AFEDECO, entidad vinculada a CAEB.
La única razón expuesta por esta última para no asistir fue la falta de acuerdo sobre la fecha del evento, motivo que desde Pimem consideran “insuficiente y sin peso real”. Asimismo, recuerdan que AFEDECO está presidida por una directiva de Eroski, una gran superficie que —según Pimem— no representa los intereses del pequeño comercio.
Uno de los puntos más graves que denuncia Pimem es la sospecha de boicot institucional. Según Salvà, tras haber recibido confirmaciones de asistencia por parte de diversas instituciones, estas comenzaron a cancelarse en los días previos a la gala, incluida una recepción oficial del Consell de Mallorca con los premiados.
“Mientras recibíamos confirmaciones, de repente comenzaron las anulaciones. Se desconvocó incluso la foto oficial con los galardonados. Es difícil no ver aquí una maniobra de bloqueo”, denuncia el vicepresidente de Pimem.
Miquel Àngel Salvà concluye su carta lamentando la falta de iniciativas similares en el pasado por parte de quienes ahora critican el acto: “En todos mis años en el comercio, nunca he visto que nadie organizara nada parecido para dar visibilidad al pequeño comercio mallorquín”.
Pese a la polémica, desde Pimem aseguran que seguirán apostando por este tipo de actos en futuras ediciones, con el mismo espíritu integrador y sin dejarse frenar por “egos, envidias o protagonismos innecesarios”.
“La Gala se ha hecho con y por el comercio, única y exclusivamente. Y así seguirá siendo. No puede ser de otra manera”, concluye Salvà.
