El pequeño comercio de las Illes Balears vuelve a situarse en el centro de la política económica autonómica con la activación de una nueva línea de ayudas dotada con 3,3 millones de euros destinada a su modernización, competitividad y adaptación a los nuevos hábitos de consumo.
La convocatoria ha sido presentada por el conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, y la directora general de Empresa, Autónomos y Comercio, Maria Antònia Sansó, en un acto celebrado con la participación de las patronales del sector AFEDECO y PIMECO, además de la Confederación Balear del Comercio, que han acompañado el lanzamiento de estas ayudas dirigidas directamente al tejido comercial.
El programa está orientado al comercio minorista, a los autónomos y a las pequeñas empresas con establecimiento físico en Baleares, con especial atención a los negocios emblemáticos y a los comercios de proximidad que forman parte del tejido urbano de pueblos y ciudades.
La subvención podrá cubrir hasta el 80% del coste elegible del proyecto, con un máximo de 9.000 euros por beneficiario, y financiará inversiones en digitalización, eficiencia energética, accesibilidad, modernización de locales, equipamiento e imagen comercial.
El conseller Sáenz de San Pedro ha subrayado que el pequeño comercio «es mucho más que actividad económica: es estructura de barrio, es proximidad y es identidad de nuestras ciudades y pueblos». En este sentido, ha afirmado que esta línea de ayudas busca «dar herramientas reales al comercio para que pueda modernizarse, competir y seguir siendo parte esencial de la vida cotidiana en Baleares».
El conseller ha destacado también la prioridad de la convocatoria hacia los establecimientos más pequeños y los negocios emblemáticos, a los que ha definido como «parte del patrimonio económico y social de las islas», y ha insistido en la necesidad de facilitar su adaptación tecnológica y energética.
Por su parte, la directora general Maria Antònia Sansó ha puesto el acento en que el diseño de la convocatoria responde directamente a las necesidades del sector. «El comercio es el protagonista de esta línea de ayudas, y por eso hemos simplificado la tramitación para que llegue de forma más ágil a los pequeños negocios», ha señalado.
Sansó ha explicado que las inversiones subvencionables incluyen la digitalización de los establecimientos, el impulso del comercio electrónico, la mejora de la eficiencia energética, la eliminación de barreras arquitectónicas y la renovación de equipamientos e imagen comercial.
También se contemplan actuaciones como la instalación de sistemas de climatización eficientes, iluminación de bajo consumo, puntos de recarga para vehículos eléctricos, terminales de venta modernos o mejoras en seguridad y accesibilidad.
El programa está dirigido a autónomos, microempresas, comunidades de bienes y pequeñas empresas del comercio minorista y servicios con establecimiento físico en las Illes Balears, con el objetivo de reforzar su viabilidad y garantizar su continuidad en un contexto de transformación del consumo.
El plazo de solicitud permanecerá abierto desde el xx de mayo hasta el xx de junio, y la selección de proyectos se realizará mediante concurrencia competitiva.
La iniciativa se enmarca en el Plan Estratégico de Subvenciones 2024-2026 del Govern, que prioriza el apoyo a la modernización del tejido comercial, la digitalización y la adaptación del sector a los nuevos retos económicos.
