domingo. 21.04.2024

En 2023 el 65% de la población ha usado el efectivo a diario y para el 60% continúa siendo el medio de pago principal o más habitual para la realización de las compras en comercios físicos en España, según los datos publicados este miércoles por el Banco de España.

El 'Estudio sobre hábitos en el uso del efectivo' del Banco de España, que se llevó a cabo por primera vez en 2022 y ahora en 2023 tiene su segunda edición, constata que la práctica totalidad de la población española mayor de 18 años dispone de dinero en efectivo como medio de pago.

Asimismo, el grado de disponibilidad de tarjetas bancarias también es elevado, pues el 88% de la población tiene una, si bien este porcentaje disminuye hasta el 77,5% en los mayores de 65 años.

En lo que respecta a otros medios de pago digitales, su disponibilidad es "significativamente menor", ya que solo el 25,4% de la población tiene aplicaciones móviles para pagos, con una diferencia notable por edades (5,4% en los mayores de 65 años y 55% los menores de 25 años).

De esta forma, la población dispone de unos 2,6 medios de pago alternativos al efectivo, aunque igualmente esta cifra varía y se reduce con la edad. Las personas de entre 25 y 34 años tienen 3,3 medios de pago alternativos al efectivo, mientras que los mayores de 65 años solo cuentan con 1,7.

El tamaño del municipio de residencia no parece influir en la disponibilidad de medios de pago alternativos al efectivo, dado que no se observan diferencias apreciables en la media de medios de pago alternativos por persona entre los municipios de más de 10.000 habitantes (2,6) y los de menos de 10.000 habitantes (2,4).

El estudio del Banco de España concluye además que el dinero en efectivo sigue siendo de amplio uso en la sociedad española y su demanda está condicionada por varios factores: la disponibilidad de medios de pago alternativos, las preferencias de uso, la facilidad de acceso y el grado de aceptación.

Y aunque para el 60% de la población sea el medio de pago más habitual en comercios, porcentaje en línea con el observado en 2022, el efectivo pierde algo de peso entre quienes lo usan como segunda opción, un 30% de los ciudadanos, 3 puntos menos que en 2022.

También llama la atención que el 11,6% de la gente utiliza exclusivamente el efectivo para realizar compras por no contar con otros medios de pago o por no utilizar los que tienen.

Al igual que en 2022, se aprecian diferencias sustanciales entre grupos sociodemográficos en cuanto al uso de los diferentes medios de pago y la edad es un factor muy relevante.

Mientras que el efectivo llega a ser el medio de pago más habitual para el 76% de los mayores de 65 años, solo un 36% de los jóvenes de entre 25 y 34 años lo usa en la mayor parte de sus compras.

El nivel educativo también es un factor relevante ya que el uso del efectivo baja en la medida en que aumenta el nivel de estudios.

Así, el 74% de los ciudadanos con estudios básicos utiliza el efectivo de forma predominante, porcentaje que cae hasta el 44% entre las personas con estudios superiores.

Por último, el uso del efectivo es más intensivo en los municipios de menor tamaño.

El porcentaje de población que utiliza el efectivo de forma habitual en municipios de menos de 10.000 habitantes es del 67% y en municipios de hasta 100.000 habitantes disminuye hasta el 61,3%.

En las poblaciones de más de 100.000 habitantes, sin embargo, el uso del efectivo se sitúa en el 54,5%.

De cara al futuro, las expectativas de los consumidores dan señales de un cambio moderado en sus hábitos de pago hacia medios digitales.

 

El 60% de los españoles sigue prefiriendo el efectivo para pagar en los comercios físicos
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