Siete años después de su última edición, Marratxí recupera uno de los eventos culturales más significativos de su historia reciente: la Bienal Internacional de Cerámica de Marratxí (BICMA). La edición de 2025 —la novena desde su creación— se celebrará entre el 29 de agosto y el 11 de octubre en el espacio cultural Sa Refinadora, con un claro objetivo: situar al municipio mallorquín en el epicentro de la cerámica contemporánea a nivel global.
Impulsada por el Ajuntament de Marratxí y dotada con un premio de 10.000 euros, la bienal está abierta a la participación de artistas ceramistas de todo el mundo, tanto de forma individual como colectiva. Cada candidatura deberá presentar una obra original que será valorada por un comité internacional de expertos en cerámica artística.
“El regreso de la BICMA es una muestra del compromiso de Marratxí con su historia, su cultura y el talento artístico”, ha afirmado el alcalde Jaume Llompart. “Queremos recuperar ese lugar que nos corresponde como pueblo del fang, y esta bienal es un paso fundamental en esa dirección”.
La concejala de Cultura, Carmen Cañellas, también ha subrayado la importancia de esta reactivación: “Volver a celebrar la BICMA es devolver a Marratxí una parte esencial de su alma. Esta bienal no solo impulsa la creación contemporánea, sino que honra una tradición que ha moldeado nuestra identidad como comunidad ceramista”.
Las inscripciones para participar estarán abiertas hasta el 1 de julio a través del registro oficial, y hasta el 30 de junio mediante correo electrónico. Las obras seleccionadas serán exhibidas en una muestra colectiva en Sa Refinadora, y la pieza ganadora pasará a formar parte del fondo artístico municipal. Además, el Ayuntamiento cubrirá los costes de transporte de obras enviadas desde fuera de Mallorca, una medida que busca facilitar la participación internacional.
El jurado valorará las propuestas teniendo en cuenta criterios de calidad formal, profundidad conceptual y originalidad. La IX BICMA no solo busca premiar el talento, sino también generar un espacio de diálogo entre tradición y contemporaneidad, entre artistas y ciudadanía.
Con esta nueva edición, Marratxí reafirma su apuesta por el arte y la cultura como ejes de desarrollo y cohesión social. La cerámica, más que una disciplina artística, es aquí una forma de identidad, una herencia viva que en 2025 volverá a conectarse con el mundo.
