Las principales asociaciones del sector náutico de Baleares integradas en CAEB han mostrado su satisfacción tras la aprobación en el Parlament de la reforma de la Llei de Ports, una modificación normativa que, según defienden, abre una nueva etapa marcada por la estabilidad jurídica y el impulso a la inversión en instalaciones portuarias y náutico-deportivas.
Las entidades firmantes —ANEN, AENIB, Marinas de Baleares, APEAM, AECIB y AEBRE, junto a ASOMAR y Balearic Marine Cluster— consideran que la nueva regulación permitirá acometer inversiones a largo plazo en puertos deportivos, clubes náuticos, marinas y varaderos.
El sector destaca que la reforma reconoce el papel de los actuales concesionarios, responsables durante décadas del mantenimiento y modernización de infraestructuras vinculadas a la actividad náutica y portuaria en las islas. Según las asociaciones, estas instalaciones generan empleo, actividad económica y fomentan tanto la formación como el deporte náutico.
Las organizaciones empresariales también valoran que la modificación legislativa contemple plazos concesionales más adecuados para impulsar proyectos de mejora, adaptar las instalaciones a las exigencias medioambientales y reforzar la sostenibilidad de los puertos y varaderos.
En este sentido, recuerdan que durante años numerosos concesionarios han afrontado situaciones de incertidumbre derivadas de cambios de criterio y falta de homogeneidad administrativa, lo que dificultaba la planificación empresarial y la ejecución de inversiones a largo plazo.
Las asociaciones consideran que la nueva normativa debe aplicarse respetando los principios que inspiran la reforma: estabilidad, seguridad jurídica, modernización e inversión. Por ello, reclaman que tanto Ports de les Illes Balears como la Autoridad Portuaria de Baleares faciliten la posibilidad de prorrogar concesiones cuando se cumplan los requisitos legales y existan compromisos de inversión y mejora de los servicios.
El sector náutico sostiene que un marco más estable permitirá reforzar la colaboración entre administraciones y concesionarios y avanzar hacia unas instalaciones más modernas, sostenibles y abiertas a la ciudadanía.
Asimismo, las entidades subrayan el peso estratégico de la náutica para la economía balear y defienden que la modernización de puertos deportivos y varaderos tendrá un impacto positivo sobre el empleo, los proveedores locales, las escuelas náuticas y los municipios vinculados a esta actividad.
