Dos veces al año, el 2 de febrero y el 11 de noviembre, la Catedral de Mallorca alberga un espectáculo inigualable y lleno de magia conocido como la Fiesta de la Luz. En el momento en que los rayos del sol aparecen, la luz atraviesa el vitral mayor de la catedral, compuesto por 1.116 piezas de cristal, creando un ocho perfecto.
Este espectáculo de luz ha sido la inspiración de Isabel Guarch para crear la emblemática colección Llum. Con la especial forma del rosetón de la Catedral, cada una de estas piezas busca evocar el mismo sentimiento de asombro y belleza que genera la fiesta de la luz. La colección está compuesta de brazaletes, pendientes y pulseras con el oro como protagonista, y tres especiales colgantes reversibles y llenos de color, en los que el nácar, la malaquita y el lapislázuli han sido los materiales escogidos para recrear la belleza del rosetón y su luz.
Los destellos dorados de cada colgante dotan de vida la superficie, que contrasta con los colores de las gemas naturales reflejando una energía vibrante. Al girarlos, los reversos crean una armonía perfecta que equilibra la intensidad de las piedras con la delicadeza del oro.
La colección se completa por unos preciosos pendientes de oro amarillo y diamantes, disponibles en dos tallas; además de tres brazaletes montados en macramé, cuero y oro y una serie de colgantes en oro de tamaño pequeño, mediano y grande.
