martes. 21.07.2026

El Govern ha puesto en marcha el proceso para construir tres nuevas plantas desaladoras en Mallorca, Menorca y Eivissa, con el objetivo de reforzar el abastecimiento de agua potable en las zonas con mayores dificultades estructurales. La iniciativa, liderada por la Agencia Balear del Agua y de la Calidad Ambiental (ABAQUA), supone una inversión inicial de 3,5 millones de euros destinados a la contratación de la documentación técnica necesaria para su desarrollo.

El contrato contempla la redacción de los proyectos constructivos, estudios preliminares, alternativas de ubicación, conexiones hidráulicas, captación marina, emisarios de salmuera, depósitos de regulación y toda la documentación ambiental y técnica para la tramitación de licencias y permisos. Se financiará a través del programa del Impuesto de Turismo Sostenible 2024-2025 bajo el marco del ‘Pacto por la gestión del agua y garantía de recursos’.

Cada planta tendrá una capacidad estimada de producción de 15.000 metros cúbicos diarios y se ubicará en puntos estratégicos para solucionar deficiencias concretas. En Mallorca, la instalación se proyecta en el Levante de la isla, una zona con acuíferos de baja calidad y sobreexplotados. La nueva desaladora permitirá extender la red de suministro de agua en alta y reforzar el sistema general junto con las otras infraestructuras existentes, como las captaciones subterráneas y la fuente de Sa Costera.

En Menorca, la planta se situará también en el este de la isla para hacer frente a los elevados niveles de nitratos en los acuíferos, un problema que afecta gravemente la calidad del agua. Esta instalación beneficiará especialmente a los municipios de Maó, Es Castell y Sant Lluís, que han solicitado conjuntamente su construcción.

Por su parte, en Eivissa, donde ya operan tres desaladoras, la futura planta se ubicará en la zona de poniente. A pesar de las medidas de optimización en el uso del agua desalada, la falta de recuperación de los acuíferos debido a la escasez de lluvias sigue siendo un reto. Esta cuarta planta permitirá reducir aún más la presión sobre los recursos subterráneos, evitar el trasvase de agua entre instalaciones y reforzar la seguridad del sistema frente a cualquier incidencia, además de facilitar el mantenimiento preventivo de las plantas actuales.

El Govern considera esta actuación clave para mejorar la resiliencia hídrica del archipiélago y ofrecer una respuesta estructural a las zonas más vulnerables, garantizando un suministro de agua seguro, sostenible y adaptado al contexto climático y ambiental de las Islas Baleares.

El Govern impulsa tres nuevas desaladoras en Baleares para garantizar el suministro de...