El Consell de Mallorca ha aprobado este miércoles, en el Consell Executiu, el proyecto definitivo para la ampliación de la rotonda situada junto a la ITV del polígono de Son Castelló, uno de los puntos negros del tráfico en los accesos a Palma. La infraestructura contará con una inversión de 3,7 millones de euros y se prevé adjudicar las obras en diciembre, con inicio de ejecución en enero de 2026.
La actuación forma parte del Plan de Accesos a Palma, dotado con 160 millones, y busca aliviar la saturación que sufren los 46.000 vehículos que circulan a diario por este nudo viario. Actualmente, la rotonda conecta la carretera de Sóller, el Camí dels Reis, la vía de Cintura, Son Espases, la ITV y el polígono de Son Castelló, generando frecuentes retenciones en las horas punta.
El proyecto contempla ampliar el diámetro de la rotonda de 55 a 85 metros, incorporar accesos directos al barrio de Son Sardina y habilitar carriles “cero” desde Son Castelló y Son Espases para que los vehículos puedan evitar el paso por el interior.
Asimismo, se construirá un aparcamiento en el Camí de Passatemps y se dejará preparada la infraestructura para el futuro vial cívico que conectará Son Espases con la carretera de Sóller, en una intervención que corresponderá ejecutar al Ayuntamiento de Palma.
Con esta obra, el Consell pretende eliminar uno de los principales cuellos de botella en la entrada y salida de la capital mallorquina, en lo que se considera una de las actuaciones estratégicas de la legislatura en materia de movilidad.
