sábado. 18.07.2026

La IA ya trabaja en tu empresa, aunque tú no lo sepas

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Durante los últimos meses he reflexionado sobre la profesionalización, el propósito corporativo y la necesidad de construir empresas capaces de perdurar. En el fondo, todas esas ideas responden a una misma pregunta: ¿cómo puede una pyme seguir siendo competitiva en un entorno que cambia rápidamente?

Hoy la respuesta pasa por la inteligencia artificial. La IA no es solo una tecnología más; es una nueva forma de relacionarnos con el conocimiento, la productividad y la toma de decisiones. Muchas pymes ya pueden automatizar tareas, analizar información, preparar propuestas comerciales o convertir datos dispersos en conocimiento útil.

La IA ya está entrando en las empresas

En Baleares, muchas empresas ven la IA como algo lejano. Pero los datos muestran otra realidad. Según el INE, el 21,1% de las empresas españolas de 10 o más empleados utilizaba inteligencia artificial en el primer trimestre de 2025, frente al 12,4% del año anterior.

En Baleares, el Observatori Balear de la Societat de la Informació, a partir de datos del INE, señala que el 10,15% de las empresas de 10 o más trabajadores ya utilizaba IA en 2024, frente al 6,2% en 2023. La cifra sigue por debajo de la media estatal, pero confirma una tendencia clara: la IA ha dejado de ser una hipótesis de futuro.

Muchas veces ha entrado por la vía más informal: los propios empleados. Profesionales que ya la usan para redactar correos, resumir documentos, preparar ideas, traducir textos u ordenar información. Esto demuestra iniciativa, pero también plantea un riesgo si ocurre sin criterios ni política de gestión.

Entonces la empresa no tiene una estrategia de IA. Tiene usos individuales, dispersos y desiguales. Cada persona aprende por su cuenta, utiliza herramientas distintas y puede introducir información sensible sin saber cómo se gestiona. Cuando la empresa no lidera la adopción, la adopción ocurre de forma desordenada.

De la prueba individual a la capacidad colectiva

La verdadera oportunidad no está en usar herramientas de moda, sino en convertir esa curiosidad inicial en una capacidad organizada. Y ahí aparece el principal reto: formar a las personas.

En Baleares, las empresas que aún no utilizan IA señalan como principales barreras la falta de conocimientos especializados, citada por el 72,22%, y la incompatibilidad con los sistemas actuales, mencionada por el 53,08%. Es decir, el problema no es comprar licencias, sino desarrollar capacidades internas.

Para que la IA aporte valor, la empresa debe definir casos de uso, establecer reglas sobre confidencialidad y revisión humana, empezar por proyectos concretos y medir si ahorra tiempo o mejora la calidad del trabajo. Pero nada de eso será suficiente sin formación. Sin formación, la IA se queda en pruebas individuales; con formación, puede convertirse en una capacidad colectiva.

Aquí Baleares tiene margen de mejora: solo el 10,92% de las empresas baleares de más de 10 trabajadores cuenta con especialistas TIC, cinco puntos por debajo de la media estatal, y la formación TIC también se sitúa por debajo de la media nacional.

Por eso, el liderazgo humano sigue siendo imprescindible. No se trata de sustituir personas, sino de liberar tiempo para que los equipos se concentren en pensar, decidir y atender mejor.

Estamos ante una de las mayores oportunidades de modernización empresarial para nuestras pymes. Pero también ante un riesgo silencioso: pensar que todavía hay tiempo para mirar desde fuera, cuando la IA ya forma parte del día a día. La cuestión no es si las pymes utilizarán IA. La cuestión es si lo harán tarde, de forma improvisada y fragmentada, o si serán capaces de convertirla en una ventaja competitiva real.

Fuentes: INE; Fundació Bit / Observatori Balear de la Societat de la Informació, OBSI.

La IA ya trabaja en tu empresa, aunque tú no lo sepas