sábado. 18.07.2026

Gabriel Escarrer Juliá: la historia de un visionario del turismo

Nuestro tan querido Gabriel Escarrer Juliá, mi padre, Fundador de Meliá Hotels International, nos dejó hace unos días legándonos una manera única de ver el turismo y una pasión por la hospitalidad, que consiguió contagiar a todo aquel que lo conoció, y que sin duda alguna ha marcado la evolución de nuestra industria.

Con solo 21 años, cuando no era más que un joven mallorquín con inquietudes (que nunca imaginó que le llevarían tan lejos), abrió su primer hotel en Palma. Así, con las 35 habitaciones del Hotel Altair, dio comienzo en el año 1956 su historia como hotelero.

Él muchas veces ha recordado cómo ya soñaba con ser hotelero, cuando, siendo un chaval al que en su barrio denominaban “el extranjerito”, (por su pelo rubio y su soltura con los idiomas), consiguió su primer trabajo en la agencia Wagon Lits de Palma. Tal y como se menciona en su libro Mi Vida, cuando llevaba los billetes de barco de la agencia al conserje del Hotel Victoria, siempre pensaba: “Ojalá algún día pueda tener un hotel como este”. Sin saber, claro, que años más tarde el propio hotel Victoria formaría parte del portfolio de Meliá Hotels International y sería, además, un hotel en el que viviría recuerdos tan importantes como la propia presentación de su libro biográfico.

"La historia de mi padre es un viaje marcado por la pasión por el turismo, las ilusiones, la superación, el trabajar duro"

La historia de mi padre es un viaje marcado por la pasión por el turismo, las ilusiones, la superación, el trabajar duro – pues, como él decía, “a quien algo quiere, algo le cuesta” – y, también, por la familia. Ejemplo para muchos, mi padre deja un gran legado que, durante estos días, muchos habéis destacado, y la mejor forma de rendirle un merecido homenaje es dedicar este artículo.

Como os decía, todo comenzó con el Hotel Altair que estaba ubicado en Son Armadans (un barrio de Palma), después llegó la Residencia Marbella en Cala Mayor y, enseguida, el hotel El Paso en Palma. Y un día antes de casarse, firmó el hotel Marítimo. Cuatro hoteles con los ya sumaba un portfolio de 450 habitaciones; todo un hito con tan solo 24 años.

Y esa combinación entre la practicidad y el conocimiento que fue acumulando sobre el sector hotelero le llevó también a ser pionero e incluso innovador, en el servicio que ofrecía en sus hoteles. De hecho, en muchas de las noticias publicadas durante estos días lo han mencionado como “el inventor del bufé libre en los hoteles”. Algo que ahora vemos de lo más normal, antes no lo era y él supo ver las virtudes de un atractivo bufé con opciones de calidad que mejoraba la experiencia del cliente durante los desayunos a la vez que favorecía la operación y reducía los cuellos de botella. Puede que no los inventara, pero sí fue pionero en introducirlos en España en los grandes hoteles vacacionales del, por aquel entonces, Grupo Sol.

Pero no solo fue pionero del turismo en nuestro país, su afán de siempre ir más allá nos llevó a muchos destinos, hoy ya más de 40 países el todo el mundo. El primero Bali, en 1985.

En Bali, mi padre terminó de entender la importancia de integrar el negocio en el destino, con respeto por su cultura y sus comunidades, con anécdotas como la necesidad de contratar un “rainstopper” (o hechicero que alejaba la lluvia) en plantilla, para poder acoger eventos en sus hoteles. Esta integración de la cultura y filosofía local pronto se convirtió en uno de los pilares sobre los que Meliá cimienta su visión de turismo responsable.

"En Bali, mi padre terminó de entender la importancia de integrar el negocio en el destino"

Cinco años más tarde, tras dar comienzo a la expansión internacional de la compañía, en 1990 mi padre inauguraba el primer hotel del grupo en República Dominicana, dando paso a una expansión por los destinos más importantes del Caribe.

Se consideraba a si mismo un “arquitecto frustrado”, y siempre decía que “el verdadero lujo es el espacio”. Fue esta pasión por la arquitectura la que marcó de una manera especial el desarrolló hotelero que llevó a cabo en los nuevos destinos que exploró:  Allí, construyó maravillosos hoteles como el actual Paradisus Cancún, con amplios espacios naturales y ajardinados que daban protagonismo al entorno, tal y como aprendió en Bali que se debía hacer.

"Se consideraba a si mismo un “arquitecto frustrado”, y siempre decía que “el verdadero lujo es el espacio”

Con la hospitalidad española como bandera, mi padre siempre defendió que el turismo debía de plantearse con responsabilidad, ya que lo consideraba una “herramienta fundamental para la paz y el bienestar social y económico”, y al mismo tiempo, supo siempre poner al cliente “en el centro de todo lo que hacía”, ofreciéndoles una experiencia única y tratando de exceder siempre sus expectativas.

De esta forma, no solo impulsó el crecimiento de Meliá, convirtiéndola en una empresa de referencia internacional. Gabriel Escarrer Juliá conformó una visión única del turismo que ha sido inspiración para todo el sector. Otros grandes y pioneros de la hospitalidad así lo han destacado durante estos últimos días.

En las décadas posteriores continuaría “conquistando” destinos, tanto en el Caribe y Latinoamérica como en Asia, donde además de Indonesia llegó a Malasia, Vietnam, China y Tailandia (algo más tarde); las principales capitales europeas como Londres, Paris, Berlin, Milán en los años 90, y muchos más hitos que hemos ido marcando durante todos estos años. La gran expansión de la Compañía fue también impulsada por nuestra salida a bolsa en 1996, siendo pioneros también en esto, como la primera empresa turística en cotizar en España.

A Gabriel Escarrer Juliá se le define como “visionario, vanguardista y transformador”, como un hombre que ha inspirado a muchos y continuará haciéndolo.

Muchas gracias por todo lo que nos has dado y por todo lo que nos has enseñado.

Gabriel Escarrer Juliá: la historia de un visionario del turismo