domingo. 21.06.2026

40 años en el sector turístico y una certeza: todo va de personas

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Hace pocos días cumplí 60 años y 40 años en el sector turístico y sigo con la misma ilusión del primer día.

Hay momentos en la vida que invitan a parar y cumplir 60 años es uno de ellos aprovechando mi rincón literario dominical. Si además echas la vista atrás y ves que llevas 40 años trabajando y cotizando, la reflexión deja de ser una opción para convertirse casi en una necesidad.

Mi historia profesional no empezó con un gran plan, empezó con 16 años, en el Hotel Brismar ubicado en el Puerto de Andratx (Mallorca), trabajando como camarero durante el verano. Mi objetivo era sencillo: ganar mi propio dinero y no tener que pedírselo a mis padres. Pero allí pasó algo que no esperaba, descubrí el valor del trabajo bien hecho, la exigencia de un cliente, la importancia de un detalle y, sobre todo, la satisfacción de servir.

Sin saberlo, estaba dando el primer paso en lo que acabaría siendo toda una vida profesional en el sector turístico. Después vinieron años que me ayudaron a abrir la mente con el servicio militar, que me enseñó disciplina y orden, y más tarde, mi etapa en Bournemouth (Inglaterra) y Stuttgart (Alemania). Allí no solo estudié, también aprendí a adaptarme, a convivir con otras culturas y a desenvolverme fuera de mi zona de confort. Incluso el baloncesto formó parte de esa etapa, recordándome siempre el valor de jugar (trabajar) en equipo.

A los 20 años entré en Meliá Hoteles Internacional y me quedé 30 años (1986/2016). Treinta años dan para mucho, para crecer, para equivocarte, para aprender a liderar, para entender que este sector no va solo de hoteles, sino de personas. Meliá fue, sin duda, una escuela de vida que me enseñó la importancia de la cultura del esfuerzo, del compromiso y de rodearte de buenos profesionales. Estoy muy agradecido a la familia Escarrer por la oportunidad que me dieron.

A lo largo del camino, llegaron nuevos retos: la gerencia del restaurante C’an Eduardo para ayudar a mi amigo Toni Aloy a posicionar el negocio (2017), Senses Hotels desempeñando las funciones de dirección general y que también he de agradecer a la familia Nadal la oportunidad (2018), y desde 2019 en Summum Hotel Group como director comercial y donde me siento uno más de la familia Vich/Vélez por la confianza y cariño que me dan. Etapas distintas, responsabilidades diferentes, pero siempre con el mismo hilo conductor: la vocación de servicio.

En paralelo, tuve la oportunidad de vivir el turismo desde otra perspectiva como jefe de gabinete en la Conselleria de Turismo (2003/07) con Juan Flaquer de Consejero de Turismo del Govern Balear (buen amigo y mejor persona) y como Diputado en el Parlamento Balear (2011/15) siendo portavoz de la comisión de turismo. Dos experiencias que me enseñaron que el turismo no solo se gestiona desde la empresa, sino también desde la responsabilidad pública, donde las decisiones impactan en todo un destino.

40 años que dan para sacar conclusiones como que el turismo necesita equilibrio, entre crecimiento y sostenibilidad, entre rentabilidad y responsabilidad. Hoy, cuando miro atrás, no veo una trayectoria perfecta, veo un camino construido día a día con aciertos y errores, con momentos fáciles y otros no tanto, pero siempre con una idea clara: aprender, mejorar y no perder nunca el respeto por este oficio.

Porque el turismo, al final, es un negocio de personas. Personas que viajan, que confían, que esperan y personas que trabajan para estar a la altura de esas expectativas.

Mirando hacia adelante y en lo que me queda de estar activo en este oficio, no siento que esté cerrando una etapa, siento que estoy en otra diferente. Con más experiencia, con más perspectiva y, probablemente, con más conciencia de lo importante que es hacer las cosas bien. Pero con la misma ilusión que aquel chico de 16 años que empezó a trabajar para pagarse el verano, porque si algo he aprendido en estos 40 años es que el turismo no es solo una industria, es una forma de vivir, entender y sentir la vida, y mientras siga sintiendo eso, seguiré formando parte de ella.

40 años en el sector turístico y una certeza: todo va de personas