jueves. 13.06.2024

La apuesta por la internacionalización de las hoteleras mallorquinas se está plasmando en los últimos años en la entrada y expansión en África, un continente con alto potencial de crecimiento pero que enfrenta problemas cruciales para el desarrollo del turismo como la conectividad y la seguridad.
 

África está todavía lejos de recuperar los volúmenes de turismo precovid (está un 35% por debajo de entonces, según cifras de la Organización Mundial del Turismo) pero los problemas principales a los que debe hacer frente para desarrollar el sector son impulsar la conectividad aérea, fortalecer la seguridad jurídica y crear infraestructuras turísticas.
 

Así lo explica el socio responsable de Turismo y Ocio de KPMG, Luis Buzzi que añade que las grandes compañías americanas, que dominan el mercado, tienen un modelo de franquicia en el que los riesgos de la gestión no los asume la marca sino sus socios gestores y este es un patrón que, salvo contadas excepciones, las hoteleras españolas no desarrollan.

Marruecos es un viejo conocido de los hoteleros españoles, que ahora se expanden también hacia el hemisferio sur, sobre todo Tanzania (con Zanzíbar en el punto de mira), Mozambique y las islas Scheychelles, donde Meliá abrirá hotel en 2025.

A diferencia del Caribe, hacia donde las compañías españolas tendieron puentes hace ya décadas porque es lugar natural de expansión por los lazos culturales, África tiene una gran ventaja para el turismo europeo, la proximidad en zonas horarias, porque están en meridianos cercanos.
 

BARCELÓ QUIERE SEGUIR CRECIENDO EN VACACIONAL Y URBANO

La presencia más fuerte en el continente es la de Barceló, que cuenta con 17 hoteles en África, 12 de los cuales están en Marruecos y Túnez. La compañía agrupa este continente con el área de Oriente Medio, y en ese agregado suma más de 5.500 habitaciones.
 

Marruecos, con seis hoteles en cinco ciudades, es un país estratégico para Barceló desde que abrió su primer hotel en 2006. Desde entonces ha invertido más de 150 millones de euros y tiene previsto sumar otros 50 millones en cinco años en compras y reformas para seguir creciendo tanto en el segmento vacacional como el urbano, y en nuevos destinos, como la capital, Rabat.
 

Además, Barceló valora nuevos proyectos en destinos donde ya tiene presencia, así como en nuevos países como Cabo Verde, donde inaugurará un hotel de 5 estrellas en la isla de Santiago antes de que termine el año, y Tanzania, donde prevé construir un "resort" en Zanzíbar.
 

MELIÁ, LA PRIMERA HOTELERA ESPAÑOLA QUE ABRIRÁ EN SEYCHELLES

Meliá cuenta con 10 hoteles operativos en el continente, con 2.780 habitaciones, y presencia en Cabo Verde (5 alojamientos), Tanzania (3), Mozambique (1) y Marruecos (1).
 

Tiene en proyecto otros 6 hoteles con 1.675 habitaciones en Cabo Verde (4 hoteles), Tanzania (este año abrirá el Ngorongoro Lodge) y Seychelles (con apertura prevista en 2025).
 

La vicepresidenta de Expansión de Meliá, María Zarraluqui, ha explicado que África tiene destinos interesantes en el segmento vacacional, por el que apuestan, tanto en lugares donde predomina más el modelo de turoperación (paquetes cerrados) -caso de cabo Verde- como el viaje hecho a la medida -caso de Tanzania, por ejemplo-.
 

Señala Zarraluqui que el grupo trabaja en distintos segmentos de las escala (desde el medio hasta el lujo) salvo en el medio-bajo, en función de las oportunidades que se presenten y siempre bajo fórmulas de gestión, nunca como propietarios.



RIU, PRIMERA EN MAURICIO

Riu, con 17 hoteles y más de 17.300 camas en el continente, tiene presencia en Cabo Verde (6), Marruecos (6), Tanzania (Zanzíbar) (2), Senegal (1) y Mauricio en construcción (9), en un continente que para la compañía tiene un gran potencial, entre otras cosas por la zona horaria similar a la española, más cerca que el Caribe o los destinos asiáticos.
 

Según destaca Luis Riu, consejero delegado de la cadena, la compañía no descarta seguir creciendo en Senegal (con otro hotel adyacente al que ya tiene allí) y en otros países del entorno, incluso con hoteles de ciudad.
 

Con ocupaciones medias en los hoteles de Riu en torno al 90% en los últimos meses y una demanda algo más baja en verano, el mercado local también un papel destacado para los hoteles de esta cadena, sobre todo por el turismo mice (incentivos y congresos).
 

El turismo español tiene más incidencia en los hoteles marroquíes de la familia Riu, en tanto que en países como Tanzania y Cabo Verde tiene menor relevancia, si bien esta última tiene potencial de crecimiento gracias a varias operaciones directas que habrá durante el verano desde Madrid y Barcelona, señalan en la compañía.



CONECTIVIDAD, SEGURIDAD Y MODELO DE NEGOCIO, PRINCIPALES HANDICAP

El socio de KPMG Luis Buzzi explica que la conectividad en el continente no está muy extendida y se basa, sobre todo, en un modelo de turoperadores (con paquetes cerrados) que deja menos margen a los modelos de viaje más abiertos, por los que optan los más jóvenes o gente que busca experiencias distintas, para las que África ofrece un gran atractivo.
 

Un segundo gran factor es la seguridad tanto jurídica como operativa y personal. Es, añade Buzzi, fundamental a la hora de captar inversiones, dado que la mayoría de los hoteleros españoles operan en régimen de gestión con un socio financiero.

Añade la seguridad personal, que ha aumentado en algunos de los países en que están instaladas las compañías españolas (Cabo Verde o Senegal), aunque cualquier elemento puede generar impactos en este sentido, como la primavera árabe en Túnez, que produjo una caída del turismo de la que el país todavía no se ha recuperado y las inversiones se han frenado.

Para el impulso del turismo es crucial también el desarrollo de infraestructuras turísticas, que no existen en muchos casos en África. Los hoteleros españoles inventaron el concepto del "todo incluido" para destinos sin ese tipo de estructuras (como República Dominicana) pero ese modelo tiene un límite de crecimiento, explica el socio de KPMG.
 

El crecimiento en el continente africano viene determinado igualmente por el modelo de gestión hotelera. Las compañías americanas y europeas están entrando allí con modelos de franquicia, en la que aportan la marca pero no asumen el riesgo propio de la operativa, un modelo que las españolas apenas trabajan, salvo excepciones como Meliá.

Las hoteleras mallorquinas ponen el foco en África