miércoles. 12.06.2024

PIMECO, AFEDECO, la Confederación Balear de Comercio, Restauración Mallorca CAEB, La Asociación Balear de Guías Turísticos, Pro Guías Mallorca, la Asociación de Comercios turísticos de Palma (ACOTUP)  y la Asociación de Mayoristas y Comercios Turísticos (AMICTUR) piden al Govern Balear que modifique el acuerdo de limitar la actividad de los cruceros y a las compañías de cruceros que sigan apostando por Mallorca.
 

Las patronales aseguran que "2023 es el primer año en que se pueden ver los efectos reales que ha supuesto la limitación de los cruceros en el puerto de Palma. De enero a   31 de julio de 2023 Palma ha recibido 212.000 cruceristas menos que de enero a 31 de julio del 2019. Esta  cifra  supone casi un 18% menos".

Las asociaciones argumentan que "en su momento nos dijeron que el objetivo era una redistribución y no una disminución, cosa que no ha sido cierta. Por ello, pedimos a las instituciones implicadas que modifiquen el acuerdo al que llegó el anterior Govern balear con las navieras que operan en Palma".

En este sentido recalcan que "dicho acuerdo no es una ley, es un acuerdo basado en la buena voluntad, por lo que si hay voluntad entre las partes se puede modificar sin problema. Las navieras si no hacen escala en Palma pueden ir a otro puerto, como la ciudad de Alicante que ha duplicado los cruceristas, a las navieras no les afecta,  nosotros -comerciantes, restauradores, guías, taxistas y un largo etcétera- no podemos irnos a otros puertos".
 

Desde las patronales reivindican que "las navieras traen un turismo de calidad, familiar y con un alto gasto turístico que además apuesta por las tecnologías medioambientales y por la sostenibilidad. No hay que demonizarlas".
 

Desde las asociaciones explican que "esta temporada estival se han vuelto a registrar datos altísimos de temperatura, un hecho que está cambiado los hábitos tanto de los residentes como los turistas. Esto ha  hecho que bajara notablemente el número de personas que han visitado la ciudad, solo vienen los días nublados. De esta forma los cruceros son imprescindibles para la actividad de la CIUDAD.  No modificar la regulación que los limita sería nefasto para Palma".

Los empresarios argumentan que "a los que sostienen que hay que seguir limitado los cruceros  queremos poner de manifiesto que Palma es el segundo centro histórico catalogado más grande de Europa. En el centro histórico hay unos 4.500 comercios y unos 1.100 locales de restauración cuenta con más de 100 patios emblemáticos, hoteles, castillo, catedral, más de 10 iglesias visitables,  galerías de arte, museos y otros muchos atractivos turísticos más. Para una  ciudad tan grande como Palma recibir cruceros no le supone una cantidad importante de personas. Para demostrarlo  basta con dividir el número de cruceristas  que hay en el puerto un día normal entre los 5.600 locales que hay en el centro de la ciudad. La cifra es baja no llega ni a 2 cruceristas por comercio y día".

En el momento actual, con la inflación que padecemos las empresas,  el aumento de costes y la imposibilidad de trasladar a nuestros clientes la subida de precios, la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) han hecho unas  previsiones con  cambios de patrones de comportamiento en el turismo,  apuntan a ajustes en el gasto turístico por persona, estancias más cortas y desaceleración económica. Su estudio prevé que disminuirá la llegada de británicos, alemanes y nórdicos, los que, de media, gastan más. Además, las estancias bajan de dos semanas a 4-7 días. Con estas perspectivas e incertidumbre, consideramos que la limitación de los cruceros se tiene que modificar.

Por todo lo expuesto, pedimos al Gobierno Balear que modifique el acuerdo de limitar la actividad de los cruceros. Palma necesita llegar como mínimo al número de cruceristas del 2019.   

También se pide a las compañías de cruceros sigan apostando por Palma y por Mallorca.
 

Ocho asociaciones empresariales de Mallorca piden al Govern un cambio en la limitación...