viernes. 12.08.2022
El cambio climático ha pasado a convertirse en una pieza clave dentro del ámbito financiero. Su valor estratégico es cada vez más acusado. ¿La razón? Los informes no financieros han pasado a ser una de las claves para garantizar la pervivencia de los modelos de negocio en un contexto en los que el eje de evolución y el motor de prosperidad económica está ligado inevitablemente con la sostenibilidad.

 

Uno de los indicadores clave para medir la viabilidad de las empresas, son los criterios ESG. Éstos hacen referencia a tres bases fundamentales y son el acrónimo de Environmental, Social y Governance. En español, se corresponden con la siglas ASG.

En la actualidad, los directivos y equipos responsables de integrar la sostenibilidad en las estrategias de negocio, se enfrentan a importantes desafíos vinculados con el desempeño ESG. En realidad, no es extraño si tenemos en cuenta el alcance que puede tener a muchos niveles: Empleabilidad, volumen de beneficios, oportunidades de negocio o reputación. El seguimiento de los criterios ESG se convierte en un factor de desarrollo que, cada vez más empresas, llevan a cabo a partir de software ESG especializados como los implementados por  Laragon.es.

  • Environmental o factores ambientales: Engloban todos aquellos impactos directos o indirectos que las actividades desarrolladas generan sobre el medio ambiente.
  • Social o factores sociales: Dentro de esta categoría se miden las repercusiones que se derivan de los procesos productivos en la comunidad.
  • Governance o gobierno corporativo: Se compone de aquellas políticas que la empresa implementa en materia de sostenibilidad. Este criterio tiene en cuenta el grado de transparencia implícito en éstas y su grado de efectividad.

 

Con el paso del tiempo, los criterios ESG se han convertido en un importante factor de influencia en la toma de decisiones. Tanto los consumidores como los inversores cada vez dan mayor prioridad a aquellos modelos de negocio que se basan en metodologías sostenibles. No sólo porque a largo plazo retribuyan en un mundo más saludable y equilibrado, sino también porque la inversión ESG también va asociada a mejores rendimientos económicos.

El alcance de los criterios ESG es tal, que hoy constituyen un punto de referencia dentro del mercado de inversiones. De hecho son la piedra angular de las ISR, es decir, las inversiones socialmente responsables. Spainsif, una asociación que estimula las inversiones sostenibles, las define como una filosofía de inversión que integra los criterios ASG dentro de los procedimientos que componen las fases de estudio, análisis y elección de valores dentro de una cartera de inversión.

¿Cómo se aplican exactamente los criterios ESG en el ámbito empresarial?

 

La implementación de metodologías basadas en los criterios ESG es llevada a cabo a partir de una serie de conductas y operaciones coordinadas y dirigidas en el seno de las empresas. Su ámbito de aplicación abarca los siguientes segmentos:

A una dimensión medioambiental, los criterios ESG se orientan a minimizar el avance del cambio climático, proteger la biodiversidad, contribuir a la innovación, agilizar los procesos de transición energética, reducir el impacto de las emisiones contaminantes, estimular las fórmulas de movilidad sostenible, implementar medidas de consumo responsable y garantizar el ahorro de recursos naturales como el agua.

En el marco social se traduce en una visión más humana. El capital humano adquiere una mayor relevancia y su protección social se convierte en una prioridad. La generación de puestos de trabajo, el desarrollo de planes formativos o la contribución en la mejora de la calidad de vida de los seres humanos son algunos de los objetivos más importantes. Además, la defensa de la diversidad, el apoyo a los segmentos de la sociedad especialmente vulnerables y, en general, visibilizar y proteger los derechos humanos, son algunos de los principios básicos de desarrollo por lo que, deben estar en consonancia con los objetivos de la empresa.

Por último, en el terreno del gobierno corporativo, la implementación de los criterios ESG se materializa  a partir del desarrollo de políticas corporativas y de accionariado. Algunos de sus principales áreas de actuación son la gobernanza climática, la ciberseguridad o las cadenas de suministro.

La dimensión social y medioambiental ha adquirido mayor peso en la toma de decisiones de los inversores. En aquellos contextos determinados por una oferta diversificada, la presencia o no de políticas y metodologías que integren los criterios ESG se convierte en un elemento capaz de inclinar la balanza. Aquellas compañías que muestran un compromiso con estas pautas de desarrollo poseen un mayor valor estratégico. Al fin y al cabo, el cumplimiento de los criterios ESG se traducen en una clara orientación hacia la innovación, la eficiencia y la optimización de recursos. De acuerdo con un informe elaborado por Natixis Investment Manager, tres de cada cinco inversores se apoyan en los criterios ESG para definir sus enfoques y dar luz verde a sus operaciones.

Cambio climático y criterios ESG: Así están influyendo en el mundo empresarial
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