La cadena hotelera mallorquina RIU Hotels & Resorts refuerza su posicionamiento en el sur de España con la apertura de su primer establecimiento de categoría “Palace” en Andalucía, tras la reforma integral del antiguo Nautilus en Torremolinos.
El renovado Hotel Riu Palace Nautilus reabre sus puertas con un salto cualitativo en su oferta, consolidándose como un producto de mayor valor añadido dentro del segmento turístico de la Costa del Sol. La transformación responde a la estrategia de la compañía de elevar estándares y reposicionar activos en destinos maduros.
Ubicado en primera línea de playa y con acceso directo al paseo marítimo, el establecimiento —de cuatro estrellas— ha sido completamente rediseñado para ofrecer una experiencia más exclusiva. La reforma ha abarcado tanto las habitaciones como las zonas comunes, apostando por una estética contemporánea, luminosa y orientada al confort del cliente.
Entre las principales novedades destaca la mejora de la oferta gastronómica, con la incorporación del restaurante gourmet Krystal, que complementa al restaurante principal, ahora ampliado y renovado junto a su terraza. Asimismo, el rediseño del lobby prioriza la entrada de luz natural y las vistas al mar, reforzando la percepción de calidad desde la llegada del huésped.
El proyecto también incorpora avances relevantes en materia de sostenibilidad, alineados con el programa corporativo Proudly Committed. En este sentido, se han implementado sistemas de alta eficiencia energética, como climatización optimizada, intercambiadores de calor y la instalación de placas solares fotovoltaicas.
Además, el hotel ha reforzado su accesibilidad, ampliando el número de habitaciones adaptadas hasta once y mejorando el acceso en todas las zonas comunes, en línea con las nuevas demandas del turismo inclusivo.
Con esta apertura, RIU suma cuatro establecimientos en Andalucía —con presencia en Chiclana, Nerja y dos en Torremolinos— y culmina una etapa de importantes inversiones en renovación. La compañía reafirma así su compromiso con la mejora de la calidad turística y la competitividad de destinos clave como la Costa del Sol.
