Coincidiendo con su 30 aniversario en España, Lidl ha cerrado 2024 con cifras históricas que refuerzan su peso en la economía nacional. La cadena de supermercados invirtió más de 330 millones de euros para ampliar su red, superando ya los 700 establecimientos, e inauguró una nueva plataforma logística en Constantí (Tarragona).
El compromiso con el empleo también fue clave: en el último ejercicio creó más de 1.200 puestos de trabajo estables, elevando su plantilla a unas 19.700 personas y aplicando una subida salarial del 3,5%.
En cuanto al producto nacional, Lidl realizó compras récord por valor de 7.900 millones de euros a más de 860 proveedores españoles —3.300 millones solo en frutas y hortalizas— y exportó más de la mitad de esta cifra a una treintena de países, consolidándose como el primer cliente de la huerta española.
Estas cifras se reflejaron en unas ventas netas de 6.952 millones de euros, un 5,7% más que el año anterior, que sitúan a la compañía como el tercer operador de la distribución alimentaria en España.
De cara a 2025, Lidl prevé abrir unas 50 tiendas nuevas y superar los 20.000 empleados, manteniendo su estrategia de crecimiento sostenible y su apuesta por el producto local.
