La empresa mallorquina CIRCE Scientific ha desarrollado una innovadora tecnología que optimiza la eficacia de los suplementos nutracéuticos y cosméticos. Su CEO, Fernando Barrera, explica cómo la biotecnología puede diversificar la economía balear, atraer inversión internacional y posicionar a la isla como un hub de innovación.
-CIRCE Scientific ha logrado posicionarse como una empresa innovadora en biotecnología. ¿Cómo comenzó esta aventura?
-Nuestra empresa nació en 2012 de la mano de mi socio Rafel Prohens y mía. Yo venía del mundo de la transferencia de tecnología en la Universidad de las Islas Baleares (UIB), mientras que Rafel es un experto en química aplicada con una trayectoria en el sector farmacéutico.
Nos dimos cuenta de que muchas innovaciones científicas no llegaban al consumidor final porque tenían limitaciones en su aplicación práctica. Decidimos centrarnos en el desarrollo de ingredientes activos optimizados para mejorar su eficacia y su absorción en el organismo.
Nuestro primer gran reto fue mejorar la biodisponibilidad de compuestos naturales con alto potencial para la salud celular, como el pterostilbeno, un potente antioxidante presente en los arándanos. Desde entonces, hemos desarrollado una tecnología propia que permite optimizar estos ingredientes sin alterar su naturaleza.
-En un sector tan competitivo, ¿Qué diferencia a CIRCE de otras empresas de biotecnología?
-En el sector nutracéutico, muchas empresas optan por aumentar las dosis de un ingrediente para compensar su baja absorción o su degradación. Nosotros trabajamos para optimizar su eficacia desde la formulación a partir de la ingeniería cristalina, lo que permite obtener mejores resultados sin necesidad de incrementar las dosis.
Además, apostamos por la sostenibilidad. Nuestra tecnología nos permite reducir el uso de materia prima sin comprometer la efectividad del producto, lo que nos convierte en una alternativa más eficiente y responsable.
Otro aspecto clave es nuestra estrategia de internacionalización. Desde el principio, tuvimos claro que, para escalar nuestra tecnología, debíamos acceder a mercados con una regulación más ágil y una fuerte demanda en el ámbito de la longevidad, como Estados Unidos y Asia.
-CIRCE Scientific ha crecido significativamente en los últimos años. ¿Qué impacto económico está teniendo en Mallorca?
-Desde nuestros inicios en 2012, hemos apostado por consolidar un modelo de innovación con base en Baleares. Actualmente, CIRCE Scientific genera empleo cualificado en biotecnología y colabora con centros de investigación tanto en España como en el extranjero.
Además, nuestra estrategia de internacionalización nos permite atraer inversión externa y posicionar Mallorca en un sector de alto valor añadido como la biotecnología. A medida que crecemos, buscamos ampliar nuestra capacidad de producción y desarrollo, lo que implica una mayor contribución a la economía local.
-¿Qué oportunidades ofrece la biotecnología para diversificar la economía balear más allá del turismo?
-Baleares tiene un gran potencial para convertirse en un referente en biotecnología. Este sector no solo genera empleo de alta cualificación, sino que también permite el desarrollo de productos con un alto valor añadido y exportables a nivel global.
El turismo es y seguirá siendo una pieza clave de la economía balear, pero diversificar es fundamental para garantizar un crecimiento sostenible. La biotecnología, junto con otros sectores innovadores, puede aportar estabilidad económica y oportunidades para atraer talento e inversión a la región.
"La biotecnología, junto con otros sectores innovadores, puede aportar estabilidad económica y oportunidades para atraer talento e inversión"
-¿Cuáles son los principales retos para que Mallorca se convierta en un hub biotecnológico?
-El principal reto es la falta de infraestructura especializada. Actualmente, realizamos parte de nuestra investigación en la Universidad de Barcelona porque en Baleares no contamos con ciertos laboratorios y equipamiento avanzado.
También es crucial aumentar la inversión, tanto pública como privada. En España, el acceso a financiación para startups biotecnológicas sigue siendo limitado en comparación con otros países, lo que ralentiza el crecimiento del sector.
Por último, necesitamos políticas de apoyo más decididas. Se han dado pasos en la dirección correcta, pero todavía hay margen de mejora en programas que impulsen la innovación y la transferencia de tecnología.
-Hablando de internacionalización, ¿cuáles son los próximos pasos de CIRCE en este ámbito?
-En Estados Unidos ya hemos obtenido certificaciones clave. Este paso es fundamental para validar nuestra tecnología y demostrar su viabilidad comercial. Ya hay empresas norteamericanas que han lanzado o están desarrollando productos con nuestros principios activos mejorados. Además, nuestro plan es introducir productos con nuestra propia marca en Estados Unidos a través de socios este mismo año.
En Europa, la regulación es más exigente y tiene el problema de una mayor burocratización, aunque se están dando pasos para flexibilizarla para no perjudicar la competitividad de las empresas europeas, ya que ralentiza la introducción de nuevos productos e ingredientes. También hay empresas europeas que han desarrollado productos en base a nuestros ingredientes e, igualmente, tenemos planificado el lanzamiento de nuestros propios productos, tanto cosméticos como de completos alimentarios, durante 2025 en el mercado europeo.
"Nuestro plan es introducir productos con nuestra propia marca en Estados Unidos a través de socios este mismo año"
-¿Cómo ha sido el proceso de lanzar un producto biotecnológico desde Baleares?
-Ha sido un desafío. En Baleares, la industria biotecnológica es incipiente, aunque con ejemplos de éxito a nivel internacional. Esto implica superar barreras en infraestructura y financiación. Sin embargo, hemos demostrado que desde aquí se pueden desarrollar innovaciones científicas con impacto global.
Nuestro primer producto saldrá al mercado en Europa y Estados Unidos este año, un hito clave para validar nuestra tecnología. Nuestra planificación contempla lanzamientos dentro del sector cosmético y de suplementos alimentarios.
-¿Qué necesita el sector biotecnológico en Baleares para crecer?
-Para que la biotecnología se consolide como un sector estratégico en Baleares, es fundamental avanzar en tres áreas clave:
Inversión: La biotecnología requiere financiación constante para el desarrollo de productos y su llegada al mercado. En España, el acceso a inversión en startups biotech sigue siendo limitado en comparación con otros países, por lo que es necesario reforzar el apoyo tanto público como privado.
Infraestructura: Contar con laboratorios y centros de innovación bien equipados es esencial para la investigación y el desarrollo. Actualmente, parte de nuestra investigación se realiza en la Universidad de Barcelona debido a la falta de ciertas instalaciones en Mallorca, lo que pone de manifiesto la necesidad de mejorar la infraestructura local.
Regulación y apoyo institucional: Aunque se han dado pasos en la dirección correcta, todavía hay margen de mejora. Es necesario impulsar programas que fomenten la innovación y faciliten la investigación aplicada para que las empresas puedan desarrollar y comercializar sus productos con mayor eficiencia.
-Para terminar, ¿qué mensaje le daría a los inversores y emprendedores que quieran apostar por la biotecnología en Baleares?
-Les diría que el momento es ahora. La biotecnología está en auge y tiene un enorme potencial. Baleares tiene la oportunidad de diversificar su economía y convertirse en un polo de innovación en salud y longevidad.
Si conseguimos más inversión y colaboración entre empresas, universidades y el sector público, podremos construir un ecosistema biotecnológico sólido que beneficie tanto a la economía como a la sociedad.
