domingo. 21.06.2026

Tras cinco años de obras y una inversión cercana a los 100 millones de euros, el Club de Mar Mallorca inicia una nueva etapa con una profunda renovación de sus infraestructuras y una clara vocación de apertura a la ciudad. Su director general, José Luis Arrom, defiende que el club mantiene intacta su esencia, pero se transforma para convertirse en un espacio más accesible, moderno y preparado para el turismo náutico de alto nivel, sin renunciar a su papel social, deportivo y económico en Palma.

-Han sido cinco años de obras. Después de todo este tiempo, ¿cuál diría que es el gran cambio conceptual que debe percibir la gente?
-Hemos cambiado para seguir siendo los mismos. La idiosincrasia del Club de Mar no ha cambiado en absoluto, sigue siendo el mismo al 100%. Lo que sí ha cambiado son las infraestructuras y los servicios, tanto para socios como para no socios.

-Se ha insistido mucho en la idea de abrir el club a la ciudad. ¿Qué significa exactamente?

-Uno de los grandes objetivos ha sido abrir el Club de Mar a la ciudadanía. Hemos trabajado mucho la relación entre puerto y ciudad, hasta el punto de que se nos ha declarado de interés general portuario. La pasarela abierta 24 horas simboliza precisamente eso: facilitar el acceso y el tránsito de personas.

-Existía la percepción de que era un espacio cerrado…
-Sí, era más una percepción que una realidad. El club siempre ha estado abierto, pero esa sensación de barrera podía generar cierta inseguridad en quien no lo conocía. Desde el inicio del proyecto trabajamos para eliminar esa barrera mental y reforzar la idea de apertura.

-¿Cómo se combina esa apertura con la exclusividad que caracteriza al club?
-El equilibrio es clave. El Club de Mar no ha cambiado su esencia. No queremos convertirnos en un espacio masificado, ni tener decenas de bares. Buscamos una oferta equilibrada que dé servicio a la marina y también a la ciudad, manteniendo un nivel de calidad y precios razonables.

-¿Qué tipo de oferta gastronómica y de servicios encontrarán los visitantes?
-Habrá cuatro espacios de restauración diferenciados. Una cantina con un concepto más informal, un restaurante principal abierto al público, un espacio más exclusivo vinculado a la zona de socios y otro restaurante tipo brasserie. La idea es ofrecer variedad, calidad y una experiencia gastronómica atractiva sin perder coherencia con el club.

-También han reforzado los espacios exclusivos para socios.
-Sí, los socios tendrán una planta exclusiva con piscina, gimnasio, wellness, bar y zonas privadas. Es una manera de mantener ese valor diferencial para quienes forman parte del club.

-El Club de Mar nació ligado al turismo náutico de lujo. ¿Cómo encaja en el actual crecimiento del turismo de alto nivel en Mallorca?
-El club ya nació en 1969 para dar servicio a ese turismo náutico de alto nivel. En realidad, seguimos en la misma línea. Mallorca siempre ha tenido un componente de lujo, y ahora se está reforzando con nuevos proyectos hoteleros. Nosotros formamos parte de ese ecosistema, apostando más por la calidad que por la cantidad.

-¿Qué diferencia al Club de Mar de otros puertos deportivos de Baleares?
-Principalmente, nuestra capacidad para grandes esloras. Tenemos unos 80 amarres para embarcaciones de más de 40 metros y hasta 170 metros de eslora. Eso nos hace únicos. Además, la zona de amarres está protegida, lo que garantiza privacidad y tranquilidad.

-¿La reforma ha implicado cambios en ese sentido?
-Sí, hemos reducido el número total de amarres para poder ampliar su tamaño y adaptarnos a las nuevas dimensiones de los grandes yates. Era necesario para seguir siendo competitivos en este segmento.

-¿Qué previsiones tienen para esta temporada?
-Son muy buenas. No tenemos una referencia directa del año pasado por las obras, pero el contexto geopolítico favorece al Mediterráneo occidental como destino seguro, y eso nos beneficia.

-¿Cuándo estará el club plenamente operativo tras este “soft opening”?
-Estamos en una fase de arranque, como empezar de cero. La restauración será clave para atraer al público, y confiamos en que durante este verano todo esté funcionando a pleno rendimiento.

-Más allá de la actividad económica, ¿qué papel juegan los eventos?
-Son fundamentales para dar a conocer el club. Organizamos eventos náuticos importantes como la regata Illes Balears Clàssics o la Superyacht Cup, además de impulsar la escuela de vela. Todo esto contribuye a generar comunidad y a que la gente descubra el Club de Mar.

Jose Luis Arrom (Club de Mar): "Hemos cambiado para seguir siendo los mismos"