sábado. 18.07.2026

El Mallorca Live Festival llega a su octava edición, que tendrá lugar, como viene siendo habitual, en el recinto de Es Jardí (Calvià) los próximos 12, 13 y 14 de junio. Esta edición contará con artistas de la talla de Massive Attack, Nathy Peluso, Iggy Pop, Dorian, etc., además de introducir algunas innovaciones como La Plaza by Camper, en la cual los amantes de la música electrónica podrán disfrutar de una nueva propuesta que ayudará a proyectar el festival internacionalmente.

El CEO del Mallorca Live Festival, Álvaro Martínez, habla en la presente entrevista con Economía de Mallorca, en la que manifiesta su optimismo sobre los resultados alcanzados en 2024 y detalla el impacto económico de un festival que sitúa a Mallorca en el panorama internacional.

-¿Cómo fueron los inicios de este proyecto?

-El festival data de 2016. Previo a eso hubo un par de conciertos, y luego, a medida que pasaron los años, empezó el festival en 2016, motivados porque no había ningún festival internacional en Baleares a nivel musical. Y ahí comenzamos, y aquí estamos en la octava edición del Mallorca Live.

-¿Qué balance hace de 2024?

-La verdad es que ha sido muy bueno, no solo por el festival. Un total de 65.000 personas pasaron por el recinto, se realizaron más de 22.000 trayectos de buses lanzadera desde Palma a la Part Forana. Otro de los puntos a resaltar del año pasado fueron las actividades paralelas que se llevaron a cabo en Sa Fonda Deià, el concierto acústico de Lori Meyers en el Castell de Bellver y el Closing Party en el Balneario de Illetas con Mestiza.

-¿Qué novedades presentará el Mallorca Live respecto a la pasada edición?

-Como estamos en camino a la 8.ª edición, ya estamos en una etapa de consolidación, siempre con el mantra, por decirlo de alguna manera, de mejorar siempre la experiencia. Dentro del recinto va a haber varias novedades… ya venimos trabajando bastante en mejoras de servicios para que, por más que movamos una cantidad bastante importante de gente, el público se sienta cómodo, confortable, a través de una mejora de todos los servicios.

Este año va a haber bastantes cambios o mejoras en la decoración. También tendremos un escenario nuevo que se llama La Plaza by Camper, que es un escenario de electrónica que nace con un espíritu internacional y que tendrá fechas luego a lo largo del año en otros lugares. La presentación va a ser en Mallorca. Aparte, tenemos una barra healthy, activaciones… bueno, cosas que invitamos a todos a descubrir.

-¿Nos puede decir el impacto económico que tiene sobre la economía balear el Mallorca Live?

-No lo sé todavía, pero hay una proyección que está en torno a los 14 millones de euros. El impacto se mide a través del impacto directo, que es el presupuesto que invierte el festival en proveedores locales, que está en torno más o menos al 50 % del presupuesto, un poco más, cerca de los 4 millones. Aparte está lo que invierte el público en venir a pasar el fin de semana al festival. Viendo un poco lo que comentan colegas y las tarifas que se manejan, yo creo que el impacto va a ser incluso mayor.

"El Govern balear tiene al festival como embajador del turismo de calidad a través de la música"

-¿Están contentos con el apoyo institucional recibido?

-Sí, estamos contentos y estamos alineados. Por ejemplo, una estrategia del Govern balear tiene al festival como embajador del turismo de calidad a través de la música. Es un honor para nosotros que cuenten con nosotros, porque consideramos que desde hace ya varias ediciones venimos trabajando siempre en este concepto de calidad, a través de los diferentes valores que maneja el festival, como puede ser un festival hecho con alma, la sostenibilidad, una serie de valores que son los que transmitimos y que también creemos que hacen que cada año venga todo el público y que realmente sea una fiesta. No hemos contado nunca con un incidente, y este hecho demuestra que es una gran celebración y que representa el turismo cívico y de calidad que todos buscamos, básicamente.

-¿Qué repercusión tiene el Mallorca Live Festival sobre el cambio de modelo turístico?

-Para nosotros es clave, por ser una punta de lanza en la parte musical y cultural. Estamos con más proyectos, obviamente. La cultura engloba muchas áreas o aristas, y nosotros nos consideramos parte de ese cambio. De hecho, no solo con el festival, sino también con la promotora Mallorca Music, con la que trabajamos durante todo el año haciendo diferentes conciertos.

El Mallorca Live es el evento musical más importante de las Islas Baleares. Luego tenemos Es Jardí, que es un festival boutique que se hace en julio y agosto, con 25 fechas en las que vienen artistas nacionales e internacionales, y también potenciamos a artistas locales. También, de octubre a mayo, hacemos la Mallorca Live Night, que cada año sigue creciendo y tiene emplazamientos más especiales. Esa es un poco la idea de la promotora: crear momentos memorables a través de la música. Siempre en lugares especiales que hacen que todo esto sea más fácil.

-¿Todas estas acciones están situando a Mallorca como un destino puntero en la organización de festivales musicales?

-Sí, yo creo que más que en festivales, en la música en general. Mallorca es un destino que está cambiando. Es palpable la mejora en infraestructuras, en los hoteles, en la gastronomía… todos están mejorando ese servicio, y creo que la parte musical, por ejemplo, tiene que estar a la altura. Creo que lo está haciendo, desde eventos como el Mallorca Live, que tiene una repercusión mediática muy potente, hasta festivales de jazz en la Serra de Tramuntana. Todo es importante, todo es especial y contribuye a esa experiencia, a ese turista que puede elegir entre todas las opciones que hay durante todo el año.

-¿Cuándo podemos hablar del boom del Mallorca Live como marca?

-Bueno, yo creo que hubo dos modelos de festival. Uno fue hasta 2019 o 2020 inclusive, que se vio interrumpido por la pandemia. En esos dos años en los que no se pudo realizar el festival, tuvimos tiempo de trabajar con más calma cuál era el festival que queríamos y, sobre todo, de soñar con un festival internacional que pueda estar a la altura de cualquier otro europeo. No tanto por el volumen de gente, sino por la calidad artística y por ser un festival hecho con alma, con concepto, con cariño.

De eso podemos estar muy satisfechos, porque creemos que lo hemos logrado. Siempre atentos a seguir mejorando. Prueba de ello es que el año pasado las encuestas de satisfacción del festival estuvieron en torno a nueve. Los comentarios en redes fueron una grata sorpresa, por ejemplo, encontrarme el domingo —cuando ya el festival empieza a bajar— sin una sola crítica negativa. Eso es fruto del trabajo de muchos años, de esfuerzo y dedicación para llegar ahí.

-Hemos visto últimamente que espectáculos como el Sónar o el Viña Rock se han politizado por el conflicto israelí. ¿Cómo valora este hecho?

-Creo que es un hecho delicado y complicado. Casualmente conozco personalmente a los fundadores de Sónar porque hemos compartido proyectos en algún momento. Me parece que son gente excelente y, además, del sector musical de toda la vida. Es verdad que hace unos años se vendió el festival a Superstruct, que es un fondo de inversión bastante vinculado al mundo de la música. Luego este fondo lo vendió a otro que, según la prensa, es proisraelí. Pero no creo que haya que achacarlo a las personas que fundaron el proyecto. Que hoy esté en otras manos… bueno, eso ya no depende de ellos. Lo ideal sería que los proyectos quedaran en manos de sus fundadores y de gente apasionada por la música y la cultura, pero cada uno es adulto y toma las decisiones como considera conveniente.

"Los fondos de inversión, hoy en día, son una tendencia a nivel mundial que ha entrado prácticamente en todos los sectores"

-¿Tienen los fondos de inversión tanta penetración en el sector de la música como en otros sectores?

-Yo creo que los fondos de inversión, hoy en día, son una tendencia a nivel mundial que ha entrado prácticamente en todos los sectores. Todo sector donde vean una rentabilidad interesante atrae a los fondos de inversión, y la música no es una excepción. También hay grandes corporaciones que se dedican de toda la vida a la contratación y promoción de artistas.

Es cierto que con los fondos se ha acelerado todo un poco, pero creo que, más allá de los grandes eventos y fondos, siguen existiendo muchísimos proyectos pequeños y medianos muy interesantes. Mientras mantengan la esencia de sus fundadores, no hay que demonizar su existencia. Obviamente, si están vinculados a causas controvertidas, como podría ser el caso de KKR, es otra cuestión. Pero si no es así, no veo problema. A veces los fondos también inyectan capital a organizadores que permiten que las cosas funcionen mejor. Este es un sector muy vocacional, y hasta hace poco no era lo que es hoy.

-Hemos observado un crecimiento de actividades complementarias al festival, como las Jornadas Paralelas Pro. ¿Están contentos con la acogida?

-Estamos muy contentos. Este año hemos vuelto a las jornadas profesionales presenciales, en las que ha venido gente de diferentes partes de Europa. La verdad es que estamos satisfechos porque uno de los objetivos del festival, más allá de la parte musical, es potenciar la internacionalización de Mallorca como destino cultural, profesional y musical. También buscamos dar visibilidad a todos los actores del entramado cultural de la isla, y poder conectar, a través del festival —que es un gran llamador—, con este tipo de profesionales. Ojalá salgan muchísimas cosas buenas de ello.

Álvaro Martínez: “El impacto económico del Mallorca Live está en torno a los 14M€”