domingo. 21.04.2024
Air Europa ha pagado 95 millones de los 616 millones de ayudas públicas que recibió por la pandemia, 475 de ellos en un préstamo de la SEPI y 141 millones en un crédito sindicado de varios bancos avalado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

 

Fuentes de la compañía han explicado que el préstamo concedido por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, tiene unas condiciones muy exigentes y peores a las que dieron otros Estados del mundo a las compañías aéreas.

El crédito, el primero que concedió el Fondo y el segundo de mayor cuantía (tras los 550 millones de Celsa), fue aprobado por el Consejo de Ministros el 3 de noviembre de 2020 en dos modalidades: un préstamo participativo de 240 millones y otro ordinario de 235 millones, que deben ser devueltos en seis años desde su firma.

Por su lado, un 'pool' bancario liderado por el Banco Santander le concedió un crédito de 141 millones de euros, con un interés del 8,107%, de los cuales 35 millones fueron aportados por el ICO que, a su vez, avaló el resto del préstamo.

Desde mayo de 2020, la aerolínea de Globalia ha pagado 95 millones de esos dos instrumentos, de los que 29 millones corresponden a amortización del principal del avalado por el ICO (quedando 111,4 millones pendientes) y los 66 millones restantes a intereses de ambos.

De estos último, 24,6 millones de euros corresponden al crédito con el 'pool' bancario avalado por el ICO y 41,6 millones, al de la SEPI.

Las mismas fuentes destacan el elevado coste de este dinero, ya que el préstamo participativo se firmó al euribor más 5% con escalada, y el ordinario al 1,89%, en un momento en que los tipos oficiales de interés estaban en cero.

Los 475 millones aprobados eran 75 millones más de lo que inicialmente había solicitado la aerolínea, que se justificaron por el agravamiento de la situación financiera de la empresa entre la petición (principio de septiembre) y la concesión.

Estos préstamos estaban garantizados por los activos de Globalia valorados en más de 800 millones de euros, de los que unos 600 millones correspondían a los hoteleros con los que contaba la compañía en ese momento, y el resto a la actividad de "handling" (servicio en tierra) o los edificios, incluidas las sedes en Madrid (Pozuelo) y Mallorca (Llucmajor), entre otros.

Todo el dinero inyectado por SEPI ha ido a Air Europa, y no a Globalia, aseguran las fuentes.

También fueron a la caja de la aerolínea los 75 millones que pagó IAG -el consorcio en el que se integra Iberia- por la penalización por deshacer la operación de compra de Air Europa establecida en el primer contrato. IAG traspasó los fondos a Globalia pero el grupo lo inyectó en Air Europa.

 

Ninguna financiación a la mujer de Pedro Sánchez

Las mismas fuentes aseguran que la compañía no ha tenido ningún contrato con Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Su única relación se limita a la colaboración entre Wakalua, una aceleradora de 'star up' montada por Globalia, y la cátedra del IE que dirigía Gómez, mediante un acuerdo firmado en enero de 2020, que nunca llegó a desarrollarse.

La relación entre ambos no dio lugar a ninguna contraprestación a Begoña Gómez por parte ni de Globalia ni de Air Europa, que tampoco ha financiado ninguna otra actividad de la mujer del presidente.

 

La relación con Víctor de Aldama

Sobre la relación con Víctor de Aldama, que figura en la trama del caso Koldo, las fuentes explican que Globalia firmó con él un contrato de prestación de servicios con una retribución de 10.000 euros mensuales, que finalizó anticipadamente en noviembre de 2020 después de 13 meses. En total, Aldama cobró 130.000 euros más IVA por sus servicios de consultoría.

Fue el propio Aldama quien rompió el contrato, porque Globalia no le pagaba debido a las dificultades financieras por la pandemia y no demandó a la corporación a pesar de que quedaba una factura por pagar.

Durante el período en el que prestó sus servicios a Globalia se encargó de Wakalua y participó en alguna reunión con la SEPI, según las fuentes.

También estuvo implicado en el proceso para reclamar 206 millones de dólares que Venezuela tenía retenidos a la aerolínea. En septiembre de 2019, Air Europa le dio una carta de representación, con una vigencia de tres meses, para que pudiese gestionar el cobro.

Sus gestiones, que solo se pagaban si la reclamación se cerraba con éxito, no dieron frutos, por lo que Aldama no cobró nada.

El consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, conoció a Aldama en México a principios de 2019, al ser éste amigo personal del propietario de un hotel en Cancún, antes gestionado por Meliá y explotado por Globalia entre diciembre de 2018 y marzo de 2020.

El hotel cerró por discrepancias con el dueño y ambas partes llegaron a un acuerdo para poner fin a la relación en el que medió Aldama.

Air Europa ha devuelto 95 de los 616M€ de las ayudas publicas concedidas en la pandemia
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad