La incertidumbre geopolítica internacional empieza a tener un impacto directo en las decisiones estratégicas de las empresas de Baleares. Uno de cada tres empresarios de las islas ya ha revisado o prevé revisar su estrategia de crecimiento para adaptarse a un entorno global cada vez más volátil.
Así se desprende de un estudio elaborado por KPMG, que refleja cómo el 25% de los directivos baleares ya ha redefinido su hoja de ruta empresarial y otro 10% prevé hacerlo próximamente. Los cambios se concentran sobre todo en la política de inversiones y en los planes de internacionalización, señalados por el 57% de las compañías, además de en la apuesta por la innovación y la tecnología (43%).
El informe muestra además que la mayoría de las empresas se mantiene en fase de análisis. El 59% de los directivos afirma que está siguiendo de cerca la evolución de los factores geopolíticos antes de adoptar decisiones estratégicas, mientras que solo un 5% asegura que no prevé realizar ningún ajuste.
Riesgos externos y presión sobre los costes
La exposición al contexto internacional también está condicionando la percepción de riesgos del empresariado balear. Un 41% de los directivos advierte de un aumento de los riesgos geopolíticos y de posibles interrupciones en las cadenas de suministro, mientras que el 39% señala el incremento del coste de las materias primas como una de sus principales preocupaciones.
Pese a este escenario, la visión general sobre la economía de las islas sigue siendo positiva. El 76% de los empresarios considera que la economía balear atraviesa un momento bueno o excelente.
Las expectativas a corto plazo también apuntan a estabilidad: el 83% cree que la economía autonómica se mantendrá igual o mejor durante los próximos doce meses.
El análisis de la situación de las propias empresas refleja un nivel de confianza elevado en Baleares. Aunque el 47% de los empresarios califica la situación de su compañía como buena —por debajo de la media nacional—, destaca el porcentaje de quienes la consideran excelente: un 39%, más del doble que en el conjunto de España. En total, el 86% de las empresas de las islas valora su situación como buena o excelente, por encima del 78% registrado a nivel nacional.
Facturación, inversión y empleo al alza
Las previsiones para 2026 apuntan además a un escenario de crecimiento. El 82% de las empresas prevé aumentar su facturación, el 61% planea incrementar la inversión y el 51% anticipa ampliar su plantilla.
Estas cifras sitúan a Baleares por encima de la media nacional en expectativas de crecimiento empresarial, en un contexto en el que el tejido productivo sigue apoyándose en el turismo, pero también avanza hacia la diversificación, la digitalización y la innovación.
El talento, el gran desafío
Más allá del contexto económico, el principal reto para las empresas de las islas se encuentra en el mercado laboral. El 73% de los directivos identifica la captación y retención de talento como el mayor desafío a medio plazo.
Para afrontarlo, las compañías están reforzando la formación interna y la incorporación de perfiles especializados. El 61% prevé aumentar la inversión en formación y el 46% planea contratar nuevo talento cualificado, especialmente en capacidades digitales e inteligencia artificial.
En paralelo, las tensiones geopolíticas continúan siendo la principal preocupación externa para el empresariado (49%), seguidas de los riesgos climáticos y medioambientales (22%), que también ganan peso en la agenda estratégica de las empresas.
