Entre las partidas, destacan la transferencia de 30 millones de euros, procedentes del factor de insularidad, para mejorar y modernizar la red viaria de Mallorca y fomentar la movilidad sostenible mediante la construcción de viales cívicos. Con esta aportación, el Consell de Mallorca se compromete a impulsar un total de 17 obras de modernización, la mayoría sin consumo de territorio y que tienen la finalidad de hacer frente a la mejora de los accesos a Palma, la mejora de la seguridad de la red viaria y el incremento de la fluidez del tráfico.
Es el caso del refuerzo del firme de carreteras que, en algunos casos, llevan entre 20 y 30 años sin renovarse, la construcción de rotondas y de accesos a las autopistas, y la ejecución de hasta seis viales cívicos para interconectar, mediante la movilidad sostenible, los pueblos y las ciudades de Mallorca. Ello, mientras se continua reclamando el convenio de carreteras del Estado.
Por otro lado, el Consell de Mallorca también ingresará 20.217.131,99 millones de euros del impuesto de turismo sostenible (ITS), que se destinarán a campañas para la concienciación del turismo sostenible; a la lucha contra la oferta turística ilegal; a la mejora de imagen, calidad y ordenación; a la restauración de molinos históricos; al saneamiento forestal preventivo y a construcciones para la industria de la madera en la sierra de Tramuntana.
Además, en aplicación del protocolo firmado entre el ejecutivo y la institución insular el pasado mes de diciembre para liquidar los anticipos, Antoni Costa ha detallado que se abonará a la institución insular 6,4 millones de euros el 2025. Concretamente, el convenio para liquidar los anticipos es de un total de 62,3 millones de euros, que quedarán saldados el 2031.
