La economía de Baleares mantuvo en 2025 un ritmo de crecimiento sólido, aunque menos intenso que el registrado un año antes. El Producto Interior Bruto (PIB) aumentó un 3%, frente al 4,1% de 2024, una desaceleración que el Consell Econòmic i Social (CES) considera compatible con una evolución "sostenible" de la actividad en un contexto de menor crecimiento tanto en España como en el conjunto de Europa.
La Memoria sobre la Economía, el Trabajo y la Sociedad de las Illes Balears 2025, presentada este miércoles en el Parlament, dibuja una comunidad que sigue liderando buena parte de los indicadores económicos nacionales gracias al dinamismo del mercado laboral, la fortaleza del turismo y el peso del sector servicios, aunque mantiene retos estructurales como el acceso a la vivienda y la presión demográfica.
Uno de los principales indicadores del informe es el comportamiento del mercado laboral. Baleares creó el pasado año 14.725 nuevos puestos de trabajo, elevando la ocupación media hasta las 622.000 personas.
La comunidad mantiene además la mayor tasa de actividad de España, con un 64%, cinco puntos por encima de la media nacional, un dato que refleja el elevado peso de la población incorporada al mercado laboral.
Al mismo tiempo, el desempleo continuó reduciéndose. La tasa media de paro se situó en el 8,8%, alcanzando el 5,8% durante el tercer trimestre, mientras que el empleo femenino volvió a mejorar con una reducción más intensa del paro entre las mujeres, aunque la brecha respecto a los hombres todavía persiste.
La evolución también se refleja en la afiliación a la Seguridad Social, que cerró el ejercicio con 580.815 trabajadores dados de alta, casi 100.000 más que en 2017. A ello se suma que Baleares ocupa la tercera posición nacional en el índice de calidad del trabajo elaborado por el propio CES, que analiza aspectos como los salarios, la estabilidad laboral y las condiciones de empleo.
El turismo volvió a sostener el crecimiento económico del archipiélago. Durante 2025, Baleares recibió 19,1 millones de visitantes, un 1,8% más que el año anterior. Aunque la estancia media volvió a reducirse, una tendencia que el informe considera estructural desde hace años, el gasto turístico continuó creciendo hasta alcanzar un nuevo máximo histórico.
Los visitantes gastaron 23.403 millones de euros, un 4% más que en 2024. El desembolso medio por turista ascendió a 1.228 euros y el gasto diario alcanzó los 197 euros.
La Memoria también destaca dos tendencias que consolidan la transformación del modelo turístico: el crecimiento del 6,1% de los visitantes durante la temporada media y baja y el incremento de las estancias en hoteles de cuatro y cinco estrellas, que aumentaron un 4,1%.
Los servicios representan ya casi nueve de cada diez euros de la economía
El informe confirma que la economía balear continúa profundizando en su especialización en el sector servicios.
Esta actividad incrementó su valor añadido bruto un 3,2% durante 2025 gracias al buen comportamiento del turismo, la hostelería, el comercio y el transporte.
En conjunto, el sector servicios representa ya el 87,5% de toda la actividad económica de Baleares, mientras que la construcción (2,4%), la industria (2,2%) y la agricultura (0,4%) registraron avances mucho más moderados.
La inflación se contiene, pero sigue siendo la más alta del país
Otro de los datos que recoge la Memoria es la moderación de la inflación.
El Índice de Precios de Consumo cerró el año con una tasa interanual del 2,9%, cinco décimas menos que un año antes. Sin embargo, Baleares volvió a registrar la inflación media anual más elevada de España, con un 3,1%.
La vivienda continúa siendo el gran problema estructural
Frente a la fortaleza del empleo y del turismo, el acceso a la vivienda sigue apareciendo como el principal factor de preocupación para la economía balear. El precio medio del suelo urbano alcanzó los 401 euros por metro cuadrado, más del doble de la media nacional y un 10,3% superior al registrado el año anterior.
Además, Baleares continúa encabezando el ranking nacional del precio del alquiler, una situación que el CES identifica como uno de los principales condicionantes para la competitividad empresarial, la captación de trabajadores y la cohesión social del archipiélago.
La población balear alcanzó en 2025 los 1,25 millones de habitantes, un 1,5% más que el año anterior. El informe refleja también el cambio demográfico que vive la comunidad: únicamente el 51% de los residentes ha nacido en Baleares, mientras que el 29% procede del extranjero y otro 20% nació en otra comunidad autónoma. En conjunto, prácticamente uno de cada dos habitantes del archipiélago tiene su origen fuera de las islas.
La Memoria del CES concluye así que Baleares mantiene una economía dinámica y capaz de generar empleo por encima de la media nacional, aunque advierte de que los próximos años estarán marcados por desafíos como el acceso a la vivienda, la presión demográfica, la diversificación del modelo productivo y la mejora de la productividad para sostener el crecimiento económico a medio y largo plazo.
