El próximo 2 de julio, el Teatre Principal de Palma acogerá la segunda edición de la Gala del Comerç de Mallorca. Será una noche de premios, de emoción y de reconocimiento, pero también será mucho más que una gala. Será una oportunidad para mirar de frente a nuestros comerciantes y decirles algo que, a veces, no se dice lo suficiente: vuestro esfuerzo importa, vuestra historia importa y vuestra aportación a Mallorca importa.
El pequeño y mediano comercio está acostumbrado a trabajar mucho y a hacer poco ruido. Abre cada mañana, se adapta a los cambios, atiende al cliente, supera campañas difíciles, compite con grandes operadores y afronta alquileres, impuestos, falta de aparcamiento, obras, problemas de accesibilidad, venta online, relevo generacional y, muchas veces, una incertidumbre que no se ve desde fuera.
Detrás de cada tienda hay personas, familias, trabajadores, proveedores y años de sacrificio. Por eso esta gala es necesaria. Porque el comercio local no se defiende solo con cifras. Se defiende también poniendo cara y nombre a quienes levantan la persiana cada día. Se defiende reconociendo a las paradas de mercado, a los comercios emblemáticos, a las tiendas de barrio, a los negocios de pueblo, a quienes innovan, a quienes mantienen viva una tradición y a quienes siguen apostando por Mallorca desde la cercanía.
Una tienda abierta no es solo una empresa funcionando. Es una calle con vida, un barrio más seguro, un pueblo más autónomo, una plaza con movimiento y una forma de relacionarnos que no podemos perder.
Desde PIMECO, como patronal del pequeño y mediano comercio de Mallorca, queremos que esta gala sirva también para lanzar un mensaje de unión. El comercio necesita caminar junto. PIMECO, AFEDECO, las instituciones, las organizaciones empresariales y los propios comerciantes debemos trabajar en la misma dirección. Los retos son demasiado grandes para afrontarlos de forma individual. El sector necesita colaboración, apoyo real y una voz común.
Quiero agradecer de corazón el apoyo del Consell de Mallorca y la colaboración de todas las entidades que han hecho posible esta Gala del Comerç de Mallorca. También el trabajo conjunto con AFEDECO, PIMEM, CAEB, el Teatre Principal de Palma, los medios y las empresas colaboradoras, así como el de todas aquellas personas que han aportado tiempo, esfuerzo y compromiso para que el comercio local tenga la visibilidad que merece.
Ese agradecimiento debe extenderse también a las instituciones con las que PIMECO trabaja durante todo el año. Con el Ajuntament de Palma y PalmaActiva hemos impulsado o apoyado campañas como Palma Tot un Centre de Diversió, Palma, la Ciutat de les Compres, la Fira d’Estocs o los vales de descuento para el pequeño comercio. También participamos en espacios de diálogo como el Consejo Municipal de Comercio y trasladamos reivindicaciones sobre aparcamiento, accesibilidad, obras, iluminación, seguridad y venta ambulante ilegal.
Con el Consell de Mallorca hemos trabajado en iniciativas como La Gran Tómbola del Comerç, Compra Local i Guanya Més, Viu Mallorquinament, el Concurs d’Aparadors de Nadal y esta propia gala, que permite reconocer públicamente el valor de nuestros comercios.
PIMECO no es solo Palma. Trabajamos también con otros ayuntamientos de la isla y hemos impulsado acciones en municipios como Manacor, Inca, Porreres, Campos o Esporles, entre otros. El objetivo siempre es el mismo: que el consumo local revierta directamente en los comercios de cada pueblo, de cada barrio y de cada zona comercial.
Con el Govern de les Illes Balears trabajamos en todo aquello que afecta a la competitividad del sector: bonos comerciales, ayudas a la modernización, digitalización, accesibilidad, eficiencia energética y defensa del comercio frente a la competencia desigual de grandes plataformas y operadores que no siempre compiten en las mismas condiciones.
Hay también un trabajo menos visible, pero igual de importante: asesoramiento a los asociados, información sobre subvenciones, convenios, formación, acompañamiento ante problemas concretos, colaboración con la Policía Nacional y la Policía Local en materia de seguridad y defensa del comercio legal frente a la venta ambulante ilegal.
PIMECO no aparece solo el día de una gala o de una fotografía. PIMECO está cada día al lado del pequeño comercio. A veces con campañas que atraen clientes; otras veces, con reivindicación institucional; y muchas veces, con un acompañamiento discreto, pero necesario. Nuestro objetivo es que el pequeño comercio no solo resista, sino que tenga futuro.
También quiero agradecer especialmente el trabajo de los miembros de la junta de PIMECO, que dedican muchas horas de forma gratuita a defender al pequeño comercio y a estar cerca de los comerciantes. Ese compromiso silencioso también forma parte de lo que somos.
La gran asignatura pendiente sigue siendo entender que cada decisión pública afecta al comercio. Una obra mal planificada, una calle sin accesibilidad, una falta de aparcamiento, una normativa excesivamente compleja o una campaña que no llega a tiempo pueden hacer mucho daño a un pequeño negocio. Por eso, las administraciones deben escuchar al comercio antes de tomar decisiones que afectan directamente a nuestras calles y a nuestros negocios.
Desde PIMECO queremos ser una patronal útil, constructiva y exigente. Útil para los comerciantes, constructiva con las instituciones y exigente cuando toca defender al pequeño comercio. No pedimos privilegios. Pedimos poder competir en condiciones razonables y que se reconozca el papel esencial que tiene el pequeño comercio en la vida económica y social de Mallorca.
A los comerciantes quiero trasladarles un mensaje de optimismo. Sabemos que no es fácil. Sabemos que hay comercios que lo están pasando mal y que los retos son enormes. Pero también sabemos que Mallorca tiene un comercio con talento, con historia, con capacidad de adaptación y con una enorme vocación de servicio.
Comprar en el comercio local no es solo una decisión de consumo. Es una decisión de modelo de ciudad, de pueblo y de isla. Si queremos calles vivas, barrios seguros, mercados con futuro y pueblos con identidad, tenemos que apoyar a quienes cada día levantan la persiana.
La Gala del Comerç de Mallorca será una noche de reconocimiento. Pero el verdadero homenaje al comercio local debe hacerse todos los días, comprando cerca, apoyando a nuestros comerciantes y entendiendo que, cuando una tienda local funciona, también funciona Mallorca.
