martes. 16.04.2024

En la ITB de Berlín, la FEHM ha expuesto el progreso circular en materia de consumo responsable llevado a cabo por los hoteles de Mallorca para reducir el desperdicio alimentario.

María Frontera, presidenta de la FEHM, junto con Lola Trián, directora de Sostenibilidad de RIU Hotels&Resorts destacaron la evolución y el recorrido en el marco de la estrategia de economía circular que desarrolla el sector hotelero de la mano de la Fundación Impulsa que recientemente ha presentado el Índice de Competitividad Global.

En él, destaca el ascenso de Baleares en el ranking global integrado por 234 regiones de la UE-27, pasando del puesto 166 al 153 y donde apunta que de los 3 pasos que componen el tránsito a la economía circular (recursos disponibles, procesos internos y principales stakeholders), debemos mejorar en este último.

Frontera ha asegurado que el sector hotelero ya está trabajando en ello y ha recordado que “vamos a seguir impulsando la interrelación con proveedores, empleados y clientes, con los que ya se ha mejorado la comunicación, la concienciación y la sensibilización”.

En este sentido, ha destacado que el camino recorrido por las empresas hoteleras de todas las dimensiones y categoría especializadas (MICE, cicloturismo, vacacional, urbano…), se ha materializado y se está trabajando bajo el consumo responsable con el producto local. A la vez que analizan el tipo de cliente para centrarse en sus necesidades y personalizar su estancia, ya que no consume lo mismo un deportista que el huésped de un congreso.

Con todo esto, Baleares sigue siendo el mercado por excelencia de los alemanes, ya que -junto a otras cuatro comunidades- las islas concentran el 93% de sus viajes. El mercado alemán es el principal emisor a Mallorca, su cuota de mercado oscila entre el 30-40% en los meses de mayor afluencia y supera el 50% en los de menor.

Alemania, tradicionalmente la locomotora de Europa no está atravesando un buen momento, a pesar de que su tasa de paro media es del 5,7% muy similar al de Baleares y 6 puntos por debajo de la tasa media española.

Las causas de su situación actual se achacan al estancamiento de la economía: caída de las ventas minoristas, exportaciones y producción industrial, lo que ha tenido repercusiones en la caída del consumo diario por el aumento del coste de vida: aumento coste de la energía, débil demanda mundial y altos tipos de interés.

A pesar de ello, los alemanes no van a dejar de viajar ya que es una prioridad. Y lo harán, aunque les cueste más y tengan que sacrificar otros nichos de consumo para sus vacaciones. Todos estos aumentos de precios irán correlacionado a un aumento en cuanto a sus niveles de exigencia y apreciarán los avances y mejoraras. Tendrán un nivel de expectativa alto respecto a la eficacia en gestión de servicios, tanto públicos como privados. Por eso la FEHM apuesta en valor y no en volumen.

Por este motivo, la continua llegada de turistas ha provocado la lucha por reducir el desperdicio alimentario sea un objetivo primordial para las cadenas hoteleras de la isla. Desde FEHM queremos destacar el progreso circular en un aspecto muy concreto, derivado de la inversión en hoteles y reposicionamientos del producto, sofisticación de la operativa, atención más personalizada al cliente, etc.

Solo en un año en Baleares, se desperdician 50 kilos de comida por habitante, desde que se produce hasta que se ha consumido y el 60% se tira en casa. Según el último informe publicado por el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, un total de 931M de toneladas de alimentos se desperdicia, es decir, un 17%. De ese 17%, un 26% corresponde a negocios relacionados con el cliente. En primer lugar, restaurantes; segundo lugar, supermercados y, en tercer lugar, hoteles.

En concreto, Frontera ha citado algunas empresas que ya utilizan la tecnología como una gran facilitadora para poner fin a este problema como son: Barceló, Iberostar, Meliá y Garden Hotels. Ya estandarizado recetas para mejorar la planificación de los servicios y tareas en función de las necesidades y volumen de clientes. Con la instalación de IA, aprovechan sus facilidades para:

En un estadio más elevado, Frontera apuntado a RIU Hotels&Resorts que ha sido la primera en certificar el proceso de desperdicio alimentario cero a través de AENOR.

Por su parte, la directora de sostenibilidad Lola Trián ha agradecido a AENOR por los certificados sus tres hoteles de la Playa de Palma y ha asegurado que este compromiso forma parte de cultura corporativa de RIU Hotels & Resorts. Trián ha resaltado que llevan años trabajando muy de cerca el consumo de la comida por parte de sus clientes.

Con el tiempo, han modificado juntos a sus proveedores las cantidades y la frecuencia de entrega de los alimentos frescos y otros productos para minimizar el desperdicio y evitar que se caduquen. Trián ha valorado que ésta “Es una buena práctica que se controla de forma muy cuidadosa, porque todos en esta industria sabemos que el gasto de comida es uno de los gastos más relevantes, y por ello vale la pena monitorizarlo y controlarlo sistemáticamente”.

También ha apuntado que esta certificación emplea una metodología altamente efectiva que siempre deja espacio para mejorar, brindándoles la oportunidad de avanzar continuamente en su gestión. “Además, la verificación a través de una certificación es una garantía de que lo que hacemos, lo hacemos bien” ha concluido la directora de responsabilidad de RIU.

Los hoteleros de Mallorca apuestan por el consumo responsable con la reducción del...