domingo. 14.04.2024

BBVA ha anunciado que ha decidido incluir a las empresas de aviación y transporte marítimo entre sus objetivos intermedios de reducción de emisiones para 2030, con el fin de avanzar hacia las cero emisiones netas en su cartera de clientes en 2050.
 

Estas dos industrias, explica el banco, se suman a los sectores de petróleo y gas, generación de electricidad, autos, acero, cemento y carbón, cuyos objetivos de reducción de emisiones ya fueron publicados por BBVA en 2021 y 2022.
 

"Aviación y transporte marítimo, dos sectores críticos para el desarrollo económico y el comercio mundial, son intensivos en emisiones y queremos acompañarlos en su transición energética", explica el responsable de Sostenibilidad y Banca Corporativa y de Inversión, Javier Rodríguez Soler.
 

En aviación, el objetivo de BBVA es reducir en un 18% la intensidad de las emisiones de su cartera de financiación entre 2022 y 2030.
 

En el caso del sector de transporte marítimo, el banco fija su objetivo de alinear su cartera de financiación de barcos a la trayectoria fijada en 2018 por la Organización Marítima Internacional (IMO, por sus siglas en inglés) de reducción de las emisiones en el mundo en un 30% entre 2008 y 2030.
 

Alcanzar estos objetivos es un reto complejo, ya que en los dos se prevé un incremento en la demanda y el volumen de actividad en los próximos años, de forma que, si las emisiones de ambos sectores no se mitigan, podrían pasar de representar el 6% del total de gases de efecto invernadero a superar el 35% en 2050, según estudios presentados por la Comisión Europea.
 

Lograr la descarbonización en el sector de la aviación requiere una amplia gama de medidas y un esfuerzo coordinado para impulsar tecnologías clave, como los combustibles de aviación sostenible, sostiene el banco.
 

Adicionalmente, las aerolíneas pueden reducir sus emisiones con inversiones para mejorar la eficiencia en el uso de combustible a través de la modernización de su flota con los nuevos modelos de aeronaves que añaden nuevas turbinas y mejoras de diseño y aerodinámica.
 

La Alianza para una Aviación de Cero Emisiones, creada por la Comisión Europea, estima que para 2050 habrá 26.000 aeronaves de cero emisiones en el mercado.
 

Por su parte, el transporte marítimo representa aproximadamente el 90% del comercio mundial y, aunque es uno de los métodos de transporte más eficientes, en términos energéticos es una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero.
 

La Organización Marítima Internacional, que se encarga de desarrollar y mantener un marco regulatorio integral para este tipo de transporte, anunció el pasado mes de julio que sus objetivos de descarbonización supondrán alcanzar las cero emisiones netas en 2050.
 

Reducir las emisiones del transporte marítimo no resulta fácil debido a la larga vida útil de los activos, la alta dependencia energética y las limitadas palancas que disponen las compañías navieras, explica la entidad.
 

El sector está tomando la iniciativa, y cuenta con líderes en la industria que están definiendo ambiciosos planes que contemplan la renovación de la flota actual para contar con embarcaciones cero emisiones para 2050.
 

Para lograrlo es fundamental un esfuerzo coordinado que acelere el desarrollo de tecnologías relacionadas con los combustibles sin emisiones de carbono e implicar a toda la cadena de valor de este sector, desde los armadores y los propietarios de embarcaciones, hasta los productores de combustibles, pasando por los operadores de puertos y terminales que deben proporcionar la infraestructura necesaria, añade el banco.

BBVA añade aviación y transporte marítimo al objetivo de recorte de emisiones en 2030