jueves. 20.06.2024

La contención del gasto ha arrastrado a la baja el consumo del aceite de oliva en los hogares españoles, sensibles al alto precio que ha alcanzado este producto básico de la dieta mediterránea que compite con otras grasas.

Según el portal Poolred, el aceite de oliva en origen cotizaba a principios de esta semana a unos 8,1 euros por litro, el mismo precio que señalaba el observatorio de precios de Infaoliva para el virgen extra, por debajo de los 8,3 euros por litro que llegó a costar esa categoría en septiembre pasado.

A mediados de noviembre se produjo un ligero descenso de los precios del aceite de oliva, con motivo del inicio en octubre de la nueva campaña de recogida y la entrada de aceituna nueva.

Según datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), las salidas al mercado interior cayeron en octubre pasado un 35% en comparación con el primer mes de la campaña anterior, situándose en 30 millones de toneladas.

La gerente de la Organización Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Teresa Pérez, matiza que las ventas fueron mayores en octubre de 2022 porque los precios todavía estaban bajos entonces y que la diferencia no es tan grande si se compara con otros años.

Y recuerda que las ventas en octubre suelen ralentizarse porque los operadores esperan la bajada de precios de inicio de campaña hasta ver que se estabilizan, si bien estos ya han vuelto a repuntar en la última semana en todas las categorías.

Menor gasto en el último año

Con el alza de precios, el consumo de aceite de oliva en los hogares españoles descendió el 18,3% entre noviembre de 2022 y octubre 2023 respecto al mismo periodo del año móvil anterior, mientras que el gasto creció el 26,2 %, según los últimos datos de la consultora Circana.

Esa caída de la demanda doméstica es casi el doble a la diagnosticada previamente por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que en su panel de consumo alimentario cuantifica la bajada en un 9,6% de septiembre de 2022 a agosto de 2023, con un aumento del gasto del 18,5%.

"La bajada en el aceite de oliva no ha estado directamente vinculada a la migración al consumo de semillas, sino más a una contención del gasto. Uno gasta menos en comprar aceite o consume menos aceite cuando lo utiliza", señala la gerente de la interprofesional.

Respecto a la diferenciación por aceites, los datos recopilados por Circana muestran un descenso del 19% de la demanda de aceite de oliva virgen extra hasta octubre y un aumento del 13% en el virgen.

"Al final el aceite de oliva virgen tiene las propiedades de un zumo de aceituna y su precio es algo inferior, por lo que hay gente a la que le vale, ya que es perfecto para cocinar y tiene propiedades saludables", apunta Pérez.

La responsable de la organización, que agrupa a todos los eslabones de la cadena del sector, puntualiza que la demanda ha seguido siendo "bastante sólida", lo que ha propiciado el aumento de cotizaciones en el último año, y la "gran incógnita" a partir de ahora está en ver si los precios se van a mantener en esos niveles.

Impacto en otros aceites

Al mismo tiempo, se ha incrementado la demanda de otros aceites como el de orujo de oliva, más económico y sustituto para freír, y la de ciertos aceites de semillas, cuyo precio se ha abaratado por diferentes motivos.

Aunque los hogares españoles consumen menos estas alternativas, en el último año han comprado un 0,4% más de aceite de girasol, un 45% más de aceite de orujo y un 200% de otros aceites minoritarios, según Circana.

Los datos del MAPA varían en ese sentido y reflejan un crecimiento del consumo de aceite de girasol del 8,7% hasta agosto y una contracción del 20,5% del resto de aceites.

Pérez apunta que también ha disminuido la compra de formatos grandes de aceite de oliva porque, cuando su precio sube, se ponen en el mercado otros de menor volumen para que "el impacto sobre el tique medio sea algo menor", una forma de controlar el gasto en cada acto de compra.

La interprofesional está trabajando en las próximas campañas de promoción en medio de una cosecha "atípica", con la intención de rejuvenecer el perfil del consumidor, ya que actualmente los jóvenes son los que menos cocinan y el aceite está muy ligado a ese momento, según la gerente.

Descubrir nuevas formas de usar el aceite de oliva y valorizarlo por sus propiedades únicas y su versatilidad son otros de los objetivos, sin olvidar que procede de un fruto perecedero producido en un momento puntual del año en su óptimo de maduración, mientras que el resto de aceites vegetales provienen de semillas que se pueden almacenar y procesar cuando el mercado lo requiera.

La contención del gasto arrastra a la baja el consumo de aceite de oliva en los hogares
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