lunes. 27.05.2024

De tu envidia nace mi fama

Por todos es sabido que criticar en España es deporte nacional. Puede que, por nuestro intrínseco carácter deslenguado, o por lo envidioso de nuestras gentes. Con la aparición de las redes sociales este fenómeno se ha incrementado desmesuradamente debido a la facilidad para poder arrojar tu opinión incluso de forma anónima. De hecho, las comunidades en línea nos azuzan para que lo hagamos y la palabra escrita puede ser fácilmente mal interpretadas.

La comunicación digital requiere de un protocolo que se proviene de emoticonos para tratar de dar tono al mensaje. Unas leyes no escritas que, valga la ironía, pueden jugar en su contra.

“Opinar es gratis, todo el mundo tiene una opinión, es más fácil criticar que aportar…”

Como estas hay cientos de frases que nos persiguen, pero mi experiencia me lleva a pensar que no todas las comunidades son como la nuestra. En mi día a día desarrollo muchas actividades. Una de ellas es que, de vez en cuando, echo una mano a los marketers del mundo desde la plataforma de Youtube mediante vídeos que recopilan miles de reproducciones. Este nivel de exposición me permite contrastar el ratio de interacción de espectadores españoles en comparación con el público de Latam.

El usuario latino americano es mucho más propenso a interactuar con los contenidos, comentando de una manera respetuosa y agradeciendo la aportación. Solo el 10% de españoles que visualizan los vídeos de mi canal Soy Toni Santos interviene y, la gran mayoría que lo hace, es para pedir ayuda en algún tema concreto.

Esto mismo ocurre con otros proyectos en el resto de medios sociales, tanto en comunidades como en empresas. El desequilibrio se acentúa más si cabe cuando hablamos de empresas ya que, según los datos que registramos, el nivel de interacción es 3 veces superior al de un usuario en España.

Cabe destacar que, en cuanto a promociones que impactan a nuevos usuarios, la friolera del 33% de comentarios ibéricos son negativos cuestionando algún aspecto del producto o servicio publicitado. Y es que, en nuestro país, es muy normal ver mensajes negativos hacia las marcas, sobre todo cuando son grandes empresas. Como también es frecuente ver comentarios faltosos en las redes de nuestra prensa.

Mallorca no se encuentra exenta de ello. En nuestras islas, además, hemos de añadir las típicas  polémicas que siempre desembocan en disputas como son la lengua y sus diferentes usos, entre otros.

“Deja que critiquen, de tu envidia nace mi fama, antes de criticarme intenta superarme…”

Como agencia especializada en growth hack en Mallorca, somos propietarios de diferentes comunidades en las islas con miles de seguidores como son Virales Mallorca, Som Mallorquins, Cap de Fava amb Orelles y algunas que hicimos crecer en el pasado como Bon Dia Mallorca, además de gestionar perfiles prioritarios en muchos grupos. Proyectos de éxito que en algún momento pasaron por este planteamiento; si funciona, ¿por qué no utilizarlo a nuestro favor?

En resumidas cuentas, las redes sociales premian con alcance orgánico a aquellos contenidos en los que el usuario dedica más tiempo. La mejor manera para atrapar al usuario es mediante los comentarios, sobre todo cuando generan debate, pues propicias que esa persona se dedique a hacer su aportación para luego volver al lugar del crimen a ver las respuestas de los demás usuarios, y así en un ciclo infinito. Por ende, una página con muchos comentarios será más recomendada por una red social que trata de engancharte.

Bajo esta premisa, hay acciones no tan arriesgadas para aprovechar la situación. Evidentemente, jamás recomendaría inmiscuirse en una polémica a según qué negocio, pero hay casos en los que puede ser beneficioso y, de hecho, algunas empresas avispadas lo practican. Dicha estrategia puede tratarse de una solución puntual para aportar un pico en las estadísticas de resultados y, he de decir, que lo he puesto a prueba muchas veces.

Es innato del ser humano necesitar comentar ante una errata. Es por eso que, en ocasiones, hemos utilizado estas expresamente para propiciar un aumento en las interacciones ante los devaneos a los que nos somete el algoritmo. Un habitual es generar contenidos o formular preguntas que sabes que conducen a un arduo debate.

Antes comentaba sobre la disyuntiva a la hora de escribir en catalán. En la comunidad de Cap de Fava amb Orelles, una página que recoge memes que tienen que ver con el panorama isleño, utilizamos un lenguaje propio del mallorquín más rupestre y lo transmitimos de ese modo con nuestra manera de escribir, saltándonos toda norma. Esta característica es alabada por muchos usuarios mientras que genera rebote en otros más respetuosos con la gramática catalana.

No voy a desvelar más secretos. Estos son solo algunos ejemplos de los cientos de opciones que existen para aprovechar las críticas o generar controversia. Seguro que se le ocurre alguna forma de utilizarla a su favor.

Como precedente en este país, recomendaría la obra literaria de Risto Mejide, especialmente Annoyomics, donde se plantean algunas cuestiones que pueden ser de utilidad, aunque el autor no deje de ser un machista repelente y un estúpido narcisista.

Discúlpenme, no he podido evitar servirme de nuestra característica cultural más común.

De tu envidia nace mi fama
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