En muchos de los países donde operamos, la gente todavía se sorprende al descubrir un hecho fundamental: RIU es, en realidad, el apellido de mi familia, la familia fundadora y propietaria de la cadena.
Hoy en día, la marca RIU tiene un valor intangible incalculable. Trabajamos a diario para que detrás de nuestro logotipo se refleje un servicio de calidad reconocido y reconocible por clientes, empleados y socios.
La marca ha trascendido tanto que ha cobrado una fuerte vida propia, pero el camino para unificar el apellido familiar, el nombre corporativo de la empresa y el de nuestros hoteles esconde una historia de lo más singular que hoy me gustaría compartir con vosotros.
El origen de los hoteles "Río" y la influencia del Western
Durante décadas, la marca RIU identificaba a la empresa y a los contratos, pero no guardaba relación directa con los nombres de los establecimientos. A principios de los años 80, nuestros hoteles tenían una denominación común muy particular: se llamaban Río.
Tuvimos el Río San Francisco, Río Concordia, Río Caballero o Río Sofía, entre otros. ¿El motivo de esta vocal “o”? La gran afición de mi padre, Luis Riu Bertrán, por las películas del Oeste y los clásicos de John Wayne.
Todo empezó en 1980 con la apertura del hotel Río Bravo. A partir de ahí, una cosa llevó a la otra:
● El Río Bravo se amplió con la apertura del adyacente Río Grande (otro clásico del Oeste).
● El siguiente hotel en abrir era más pequeño, por lo que la lógica nos empujó a bautizarlo como Río Chico.
Al ver que ya contábamos con tres “Ríos” en cartera, tomamos la decisión de unificar toda la oferta bajo ese paraguas porque era corto, sonoro y se parecía muchísimo al apellido familiar. Solo tuvimos que cambiar el nombre de los otros cinco establecimientos restantes para unificar la marca.
1989: El nacimiento del concepto “RIU Palace” y el cambio definitivo
El verdadero punto de inflexión ocurrió en 1989 con la proyección del Riu Palace Maspalomas en Gran Canaria. Cuando trabajaba en su apertura, el arquitecto, el Sr. Andino, realizó un dibujo espectacular para apreciar cómo sería el hotel. Me gustó tanto que lo colgué en la recepción de las oficinas para generar expectación entre los clientes.
Un día, un huésped alemán se me acercó impresionado por el diseño y exclamó:
Wie schön, es sieht aus wie ein Palast! (¡Qué bonito, parece un palacio!)
Aquella anécdota me inspiró para proponer formalmente el término “Palace” para este nuevo estándar de producto.
Para evitar cualquier confusión con el icónico hotel Palace de Madrid, mi padre estuvo rápido con la solución:
No será un Palace a secas. Será un Riu Palace.
De la marca de empresa a la marca hotelera
La apertura del Riu Palace Maspalomas nos demostró que debíamos aplicar el apellido de la familia, la marca que ya operaba a nivel corporativo y contractual, a todos los hoteles de la cadena.
El cambio de “Río” a “Riu” no fue instantáneo en la mente de las personas. El que más costó recordar correctamente fue el propio Riu Bravo, ya que pronunciarlo requería hacerlo despacio para no caer en el antiguo hábito. Sin embargo, poco después, la transición fue un éxito rotundo y el “Río” quedó atrás en la memoria de la casa.
Una marca con más de 34 años de consolidación
Hoy contamos con una identidad unificada que preside nuestros hoteles desde hace más de tres décadas. Si hubiéramos tenido un apellido más complejo, tal vez habríamos tenido que inventar un nombre comercial desde cero. Por fortuna, el apellido Riu es corto, sonoro y singular, lo que facilitó enormemente la decisión.
Nuestra representación visual también ha ido adaptándose a los tiempos, sumando cinco logotipos históricos desde el primero diseñado en 1976, que todavía preside el Riu Centre en la Playa de Palma, hasta nuestra identidad actual presentada en enero de 2018.
La marca RIU es hoy el gran paraguas que representa el esfuerzo de nuestros empleados, la calidad del servicio y una filosofía de negocio que nació en 1953 forjada por el trabajo de mis abuelos y mis padres. Es una gran responsabilidad y un honor absoluto estar hoy al frente de este legado.
