martes. 21.05.2024

Micrófonos en el Govern

Como diría aquella socorrista y encargada de mantenimiento de piscinas convertida en viral antes de que existiera lo viral, se ha “liao” parda con la contratación de los servicios de detectives privados por parte del Conseller Sáenz de San Pedro, quien quiso realizar una búsqueda de micrófonos o cámaras ocultas en su despacho.

Lee uno la prensa de estos días al respecto, y da la sensación de que encontrarse ante las puertas de un asunto que dejaría al Watergate al nivel de una discusión de barra de bar en un Madrid-Barça. Y va a ser que no. Empezando, por el hecho de que no se encontró ningún tipo de dispositivo de grabación o escucha.

Así que vamos por partes: En primer lugar, el inicio de columna clásico: “XXX contrató detectives”. Los titulares de prensa no se refieren a si la contratación fue lícita, si no lo fue, para qué fue, si era legítimo, etc… Fue que “contrató” detectives. Pues sí, oiga. Y también contrató un fontanero cuando tenía goteras en la ducha. Y a un pintor el día que se le ocurrió pintar la casa. Y esto es una noticia bomba: a bun médico un día que quiso hacerse una revisión. Pero así, a palo seco, eh? Sin morirse ni nada, solo a modo preventivo.

Lo sé, la actuación de los detectives no deja de ser llamativa para el ciudadano común. Nuestra intervención siempre hace levantar las cejas a quien desconocedor de nuestra actividad y figura legal se imagina mil tramas oscuras y siniestras detrás de cada intervención, y se deja llevar por esa etiqueta de “espías” a la que nuevamente la prensa es tan aficionada de recurrir cuando se trata de investigadores privados profesionales.

Ciertamente, ese es un sambenito con el que nos toca lidiar como colectivo, el normalizar la figura del detective privado hasta el punto de que la contratación de nuestros servicios deje de ser noticia y sea visto como un elemento más en la seguridad de nuestra sociedad.

Pero muy aparte de que como colectivo quizás no hayamos hecho lo posible para trasladar nuestra figura al gran público, el titular “XXX contrata detectives” solo obedece a un motivo: Sensacionalismo: vivimos la época de titular rápido, del click, de la necesidad de destacar, y más que nunca, titular rápido y fácil vende. Y si incluye la palabra detective, vende mucho más.

Es de agradecer que Economía de Mallorca no se deje llevar por ese juego y pueda presumir de ser uno de los diarios más serios de la prensa local. Por cierto, que Economía de Mallorca no me paga por escribir esta columna, que quede claro (aunque se puede hablar de ello, Tomeu… ).

Siguiendo con el análisis de la polémica y los diferentes protagonistas, se comenta que la Policía Nacional recomendó la contratación de detectives, siendo desmentida esta recomendación por la propia Policía y sustituido por un “recomendación de un policía”.

Ciertamente, esa última parece la versión más lógica y adecuada a lo que suele suceder. La Policía Nacional no recomendó la contratación de detectives como entidad, ya que en ese caso existiría un oficio registrado y no consta. Difícilmente lo hará institucionalmente ya que por definición, nuestros asuntos son privados y en asuntos privados nada tiene que decir la policía.

Otra cosa es si que Conseller o alguien de su entorno comentara con algún funcionario de las FFCCSS su preocupación y este le recomendara que contratara detectives. Esto, de hecho, no solo es creíble sino que suele suceder. Los detectives privados estamos auditados por la Policía Nacional (al igual que el resto del personal de seguridad privada) quien conoce nuestras funciones y límites, y no será la primera vez (ni la última) que un despacho de detectives sea contratado por recomendación policial.

Es completamente cierto que las FFCCSS disponen de servicios propios de investigación tecnológica, pero no actúan a modo preventivo, sino bajo denuncia previa, y en cualquier caso presumo que la burocracia para su actuación será elevada salvo que sea urgente. Si se ha montado la que se ha montado con la intervención de detectives, se imaginan la que se habría montado con una denuncia previa por parte del

Conseller acerca de micrófonos en el despacho? A veces, es preferible la discreción y la rapidez en la actuación, y quizás por eso la opción privada pudiera ser recomendada por el funcionario. Y puede ser opinable dado el hecho de que un servicio externo hay que pagarlo, pero los procedimiento de contratación pública permiten la opción del contrato menor (como en este caso) ante costes y necesidades específicas. No existiendo ilícito (presumiblemente) en el procedimiento administrativo de contratación, ni en el procedimiento de intervención de los detectives (Ley de Seguridad Privada), que esto se convierta en  noticia solo corresponde a dos factores: morbo e interés político.


Y así nos va. Tanto a detectives como a la sociedad. A los profesionales, sabiendo que desarrollamos una función social protegida constitucionalmente (tutela judicial efectiva y defensa de los derechos individuales) y que basta un titular con ganas de pescar para tirar por la borda el trabajo serio del colectivo. A la sociedad , y supongo que no descubro nada, que  lasnoticias no lo serán por si mismas, sino en función del daño que pueda hacer al rival político, lo cual denota perfectamente la calidad de nuestras agrupaciones políticas, y de su entorno informativo. Y mientras tanto, el ciudadano, viéndolas venir.

Micrófonos en el Govern