martes. 21.05.2024

Lancia Rally 037: La mayor historia jamás contada

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Hoy en día, Lancia es una marca que ha sido obligada al olvido. Con un solo modelo en su catálogo, el Ypsilon (utiliza la base del Fiat Panda) y un solo mercado de venta (Italia). La marca del actual grupo Stellantis parece que estaba condenada y sentenciada. Pero esta marca está acostumbrada a resurgir, está acostumbrada a reinventarse y así asombrar al mundo dando un paso al frente.

Ahora parece que quiere utilizar la plataforma que comparte con Alfa Romeo y DS del grupo Stellantis para plantearse volver al mercado Europeo en 2024 con una gama de vehículos Premium.

¡Parece que esta pequeña marca tiene genes de grandeza y ganas de luchar contra los gigantes! Si analizamos brevemente su historia podremos observar un acontecimiento que así lo demuestra.

El fabricante que tiene más títulos del Campeonato de Mundo de Rally es LANCIA. En su palmarés ostenta nada menos que 10 Títulos del Mundo. Todos conseguidos con esfuerzo y contra los mejores, pero hay un Titulo dentro de sus vitrinas que tiene una energía especial, tiene una áurea propia y si entendemos cómo se consiguió y contra quién luchó, no hay más remedio que ponerle este título: La mayor historia jamás contada.

Corría el año 1977 y Audi estaba desarrollando un vehículo 4x4 para el ejército Alemán. Se preguntaron si este sistema de tracción a las 4 ruedas podría ser usado en un vehículo familiar normal. En el amparo de la noche empezaron a realizar pruebas en una remota mina de Alemania, donde el sistema de tracción integral debía sacar todo su potencial. Pronto vieron las bondades del sistema sobre superficies mojadas, barro, gravilla y poca adherencia. En ese momento se plantearon el desarrollo del primer vehículo de Rally con tracción integral.

El Reglamento FIA de 1979 que regula el Campeonato del Mundo de Rally prohibía la utilización de la tracción a las 4 ruedas, pero Audi se las apañó para discretamente solicitar la eliminación de dicha norma y así dejar vía libre para el nacimiento en 1982 de la Bestia de las Bestias del mundo de Rally: Audi Quattro. Ese mismo año se proclamaron Campeones del Mundo, ilustrando al Mundo que para ganar en Rally se necesita tracción a las 4 ruedas… ¿No?

¿Quién osaría desafiar a este gigante con semejante tecnología? ¡El Lancia 037!

En el equipo Alemán, bien organizado, con un vehículo Campeón del Mundo, Tracción a las 4 ruedas y con un gran presupuesto se alineaban los pilotos Hannu Mikkola, Stig Blomqvist y la Francesa Michèle Mouton. En Lancia tenían un coche por desarrollar, tracción a las ruedas traseras y un presupuesto limitado. Los pilotos eran Markku Alén y al genial Walter Röhrl, ¡este último no tenía intención de correr todas las pruebas del Mundial y NO quería ser Campeón del Mundo! Walter Röhrl quería tener una vida normal y no ser perseguido por la prensa. Vaya panorama…

Según el Reglamento, cualquier fabricante, debe producir 400 unidades en versión de calle del vehículo que compita el Mundial de Rally. Lancia no tenía ni tiempo ni presupuesto para fabricar tantas unidades e idearon un plan. Fabricaron 200 unidades que se aparcarían en un solar a las afueras de la ciudad. Con la excusa de no tener suficiente espacio, los comisarios de la FIA serían informados de que los restantes 200 coches estaban en otro solar en la otra parte de la ciudad, pero ya era hora de comer… Los comisarios fueron invitados a una opípara comilona para que un ejército de conductores tuvieran tiempo de mover los 200 vehículos. Después los comisarios fueron llevados al nuevo solar para finalizar el recuento.

La primera prueba del Mundial de 1983 era Montecarlo. Las condiciones de las carreteras eran muy complicadas, la acumulación de hielo hacía los tramos muy difíciles para un Lancia 037 con tracción trasera. Pero Lancia no se daba por vencida. Un grupo de mecánicos se agenció de todos los sacos de Sal que pudieran comprar. La Sal se puso en las curvas más difíciles para que el hielo hubiera desaparecido cuando su coche pasara por ese tramo, pero la cosa no terminó aquí. El jefe de Equipo habló con los responsables de mantenimiento de carreteras francesas y les expresó su preocupación sobre la seguridad de los espectadores y los pilotos. En contestación ellos se encargaron de limpiar de hielo todos los tramos pendientes de realizarse. ¡Casi nada!

Utilizando un vacío del Reglamento, al final de las zonas de hielo, a mitad del tramo y antes de adentrarse en las zonas de tierra o asfalto, el equipo esperaba a los coches para hacer un cambio de ruedas en la misma cuneta de la carretera. Nada decía que eso podía hacerse, pero tampoco decía que no se podía. Simplemente nadie había pensado en ello.

Lancia terminó Primero y Segundo en el deslizante Rally de Montecarlo con un coche de tracción trasera.

El Rally de Suecia era el siguiente del Calendario, pero la cantidad de nieve era tal que Lancia decidió no participar. Audi se llevó los dos primero puestos del Rally y repitió resultado en los dos siguientes eventos, el Rally de Portugal y el Rally Safari.

Pero finalmente llegó el Rally de Córcega, tramos de asfalto seco. Todos esperaban que Lancia recuperara algo de la ventaja perdida, pero jamás podían esperar este resultado. En vez de participar con los 2 coches habituales, llevaron 4 coches al evento. Con ello esperaban quedar los 4 primeros y que el primer Audi en puntuar estuviera en quinta posición, pero Audi tuvo problemas mecánicos y no pudieron cumplir. Lancia estaba de nuevo liderando el Mundial.

El Rally Acrópolis en Grecia era el siguiente. Un duro evento que pondría la maquinaria al límite. Se esperaban muchas roturas y problemas mecánicos, pero sorprendentemente todos fueron de Audi. Walter Röhrl ganó el Rally.

Se siguieron los eventos de Nueva Zelanda y Argentina, con los dos fabricantes luchando por el liderato.

El Rally de Finlandia esperaba aportar su grano de arena a este magnífico campeonato. Tramos de tierra con saltos espectaculares entre densos bosques. Lancia tenía un problema, Walter Röhrl no quiso participar. Dijo que si quisiera volar se habría hecho piloto de avión, en referencia a los espectaculares saltos que se daban en este rally. Audi ganó con facilidad.

El Rally de San Remo en Italia era el evento favorito de Lancia, frente a su gente. Los caminos de tierra generaban un problema añadido ya que las columnas de polvo tardaban mucho tiempo en disiparse y dificultaban la visibilidad de los pilotos. Lancia instaló unos cepillos enormes en una furgoneta con la intención de “barrer” los tramos y quitar tierra, pero no funcionó. En cambio, un minuto después de salir el Audi, el Lancia se quedó en la salida sin moverse cuando todavía estaba la columna de polvo, argumentando un problema con el cinturón de seguridad. Problema que tardaron en solucionar lo suficiente como para mejorar la visibilidad. Pronto los comisarios se dieron cuenta del truco y no lo permitieron. Lancia solo tenía una arma para ganar el Rally, el magnífico Walter Röhrl… El dice que fue la mejor carrera de su vida, el coche era un apéndice que su mente, fluía sin pausa, como un sueño, nadie podía ganarle en su Lancia 037

Walter Röhrl ganó 33 de los 58 tramos del Rally. Lancia obtuvo el Primer, Segundo y Tercer puesto. Con esos puntos y con dos pruebas aún por disputar, fue capaz de proclamarse Campeón del Mundo de Rally en 1.983 frente al Audi Quattro.

Sería la última vez que un coche con tracción trasera ganaría el Mundial de Rally, ¡pero oye, vaya coche!

Si has leído hasta el final este artículo, es que te ha gustado la historia que he contado. Ahora te propongo un interesante ejercicio, sube hasta el principio del texto y lee el primer párrafo. Espero que mi querida Lancia pueda ser esa pequeña y valiente marca que se encaraba con los gigantes.

Lancia Rally 037: La mayor historia jamás contada