miércoles. 12.06.2024

Airbus 380, el titán de los cielos que fracasó

ferra

El Airbus 380 es actualmente el avión más grande del mundo, con el permiso del único Antonov 225 que estaba en servicio y fue destruido en el reciente conflicto de Ucrania.

Estamos hablando de palabras mayores, un avión con un peso máximo al despegue de unas increíbles 578 toneladas y una capacidad en configuración de alta densidad de nada menos que 853 pasajeros.

Es un avión construido con dos plantas de pasajeros completas que ocupan toda la longitud del avión. El precio de catálogo es de unos impresionantes 445 Millones de dólares por unidad. Es la vanguardia de la orfebrería en el mundo de la ingeniería aeronáutica. Una “pequeña” obra de arte.

Airbus tenía previsto vender 1.200 unidades de su ave nodriza, pero al final se han fabricado 254 unidades. El coste inicial del proyecto de desarrollo se estimó en 20.000 Millones de Euros y empezó en 1998.  Era una gran apuesta que pondría en riesgo las arcas de la empresa y una aventura de primer nivel.

El primer vuelo de certificación se realizo el 27 de Abril de 2.005, 7 años después. Se ha fabricado durante 16 años y la última unidad fabricada salió de la planta de ensamblaje el 16 de Diciembre de 2021. Hoy en día la planta ha sido reconfigurada para producir otros modelos en venta.

¿Pero qué ha pasado para errar de esta manera en las previsiones? Dejadme que os lo explique.

Todas las grandes empresas siempre realizan un estudio de mercado, bien para saber la aceptación de un nuevo producto o simplemente para saber en qué dirección se mueve el mercado. Poder saber en la dirección que se mueve la demanda es una información privilegiada que ayuda en la estrategia comercial del futuro. Saber dónde invertir es garantizar tu posición de mercado, hasta aquí nada nuevo.

El estudio de mercado que se realizó para el Airbus 380 se desarrolló de la siguiente manera. Un gran avión de alta capacidad sería rentable para las aerolíneas bandera de cada país para mover pasaje de forma intercontinental. Los pasajeros utilizarían aviones regionales para desplazarse hasta los grandes aeropuertos desde donde despegarían los Airbus 380 y realizar vuelos de largo recorrido. Básicamente era concentrar gran número de pasaje en los aeropuertos principales para llenar un gran avión y rentabilizar el trayecto. Con una autonomía de 15.200 Km todo el mundo estaba al alcance de este Titán de los Cielos.

Incluso los grandes aeropuertos a nivel mundial debían adaptar sus instalaciones para la operación de este tipo de avión, incluyendo pasarelas dobles para realizar el embarque de las dos plantas del avión al mismo tiempo. Con el Airbus 380 todo era nuevo y reclamaba una adaptación.

Pues resulta que no ha sido así. Algo en el mercado del transporte de pasajeros ha cambiado, nadie lo vio venir. Durante el primer tramo de operación del nuevo avión todo se articuló como se esperaba, pero algo estaba a punto de cambiar y esto selló el futuro del nuevo Titán de los Cielos.

Las compañías aéreas empezaron a vislumbrar que otra forma de operar era posible. Parecía más lógico utilizar aviones más pequeños y eficientes, configurados para vuelos de largo alcance y despegar de aeropuertos más diversificados y pequeños.

Ampliando su oferta y en vez de ofrecer un vuelo desde un gran aeropuerto, parecía más fácil ofrecer vuelos desde varios aeropuertos con aviones más fáciles de llenar y ahorrarse el traslado inicial del pasaje hacia un gran aeropuerto.

Esto explica que, por ejemplo, ahora tenemos un vuelo directo desde Palma de Mallorca hacia Nueva York. Incluso noticias recientes informan que posiblemente tendremos una nueva ruta que nos llevará directamente a Miami. Esto implica que nos ahorramos el vuelo desde Palma a Madrid y la espera para realizar la conexión en Barajas para embarcar en el gran avión que nos espera para cruzar el Atlántico.

Son aviones algo mayores que los utilizados normalmente en los vuelos dentro de Europa, pero que están construidos con mayor autonomía para realizar este largo trayecto. Son más eficientes, son más fáciles de llenar y aportan un confort para el pasajero indiscutible.

Son la apuesta del futuro y han sentenciado el futuro del Titán de los Cielos. El Airbus 380 ha sido batido en su propio terreno y ha perdido. Con el tiempo dejarán de operar y serán paulatinamente retirados, no queda terreno comercial para la operación de estas bestias. Poco a poco irán desapareciendo y veremos como una estrella de la ingeniería aeronáutica dejará de brillar en los cielos.

Nadie lo vio venir, el estudio de mercado erró y una apuesta arriesgada por muy poco sesga a una gran empresa que con valentía quiso diseñar un nuevo futuro.

Ser valiente y pionero a veces tiene un alto precio.

Airbus 380, el titán de los cielos que fracasó