domingo. 14.04.2024

Economia del turismo, economía del conocimiento

Llevamos tiempo hablamos de cambio de modelo turístico, la migración de la cantidad al valor, “sin renunciar a la cantidad”, coletilla que siempre añado. Hablando de los pilares de la sostenibilidad, del impulso a la innovación, del modelo inclusivo de turismo, de la seguridad como pieza clave del “nuevo modelo”, tantos y tantos debates abiertos, y, la mayoría, todavía sin cerrar.
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Mi discurso, en este momento, gira a la evolución de la economía del turismo hacia la economía del conocimiento. Voy a intentar explicar el por qué, y, luego pondré un caso,, desde mi punto de vista relevante, que, ha marcado, junto a otros, esa evolución que convierten al sector turístico en la base de la economia del conocimiento.

Por un lado, desde el punto de vista de la oferta, la sofisticación de la cadena de valor turística. El ecosistema turístico actual poco tiene que ver con aquella cadena de valor que estudiamos en la universidad. Tecnología, medio ambiente, seguridad, diversidad, inclusión, valores, son ahora el eje de la actividad junto con la rentabilidad social, medio ambiental y económica del modelo que diría que son los “cimientos” de la misma.

Además, e, imprescindible, hemos de unir los cambios en el modelo de negocio, la nueva estructura de la industria.  Gestores, explotadores, inversores, la gama de relaciones en el marco accionarial de una empresa turística poco tiene que ver con las empresas familiares que iniciaron, y, la mayoría siguen, impulsando el sector.

El conocimiento financiero-social es fundamental para, entender las nuevas tendencias en el ecosistema de negocios actual, del sector. Pero no sólo en cuanto a la parte más financiera, o, en cuanto a los modelos de propiedad, también en la comercialización, en el desarrollo de políticas ligadas a la sostenibilidad, en la inclusión, en los procesos ligados a la digitalización, o en los necesarios para impulsar el bienestar.

Tampoco, me refiero, solo, al hotelero, el de la intermediación, el de transporte, el de comercio, ..., todos están evolucionando a la economía del conocimiento, la especialización se ha implantado dando lugar a una industria de gran complejidad en sus relaciones privadas-privadas y público-privadas y mixtas privadas-privadas-públicas y públicas-públicas-privadas.

El resultado, también se refleja, en el valor añadido de sus ecosistemas laborales, nada tienen que ver las estructuras laborales de hoy, con las del pasado. Innovación, tecnología, economía, agricultura, procesos, marketing experiencial, sencillez, sostenibilidad, (residuos, plásticos, regeneración, circularidad), urbanismo, marcan, otro nuevo marco de competencias alejado del basado en las propias de las profesiones turísticas tradicionalmente conocidas. Ingenieros, tecnólogos, sociólogos, veterinarios, médicos, físicos, matemáticos, marcan la estructura de las organizaciones del hoy turístico.

Desde el punto de vista de la demanda, la sucesión de cambios es similar. Un cliente más informado, más ilustrado en materia de viajes, y, más formado, ha evolucionado en las motivaciones para los viajes, y, en los criterios que determinan cuando una experiencia es única. Nutrición, bienestar, deporte, cultura, sostenibilidad, independencia, y, otras muchas cosas, se encuentran presentes en estos momentos, en la decisión, en la elección, del donde, el cuando, y, el para que, que, completan el propósito de cada viaje.

En esta línea de reflexión, quería contar un caso de conocimiento y turismo, turismo y conocimiento, que no es nuevo, es antiguo, pero que sientas bases fuertes en el nuevo modelo. Tuve la oportunidad, y, de ahí la foto de este ahora, de participar en el foro de turismo de mas palomas. donde se entregaron los premios Tourinews 2022.

Todos los premiados eran relevantes, todos representaban algo diferencial de esas discusiones que planteaba o del paso de la pro ducción al conocimiento. La mayoría, habían cerrado alguno de los asuntos planteados, anteriormente, a su manera para, desde lo sencillo aportar valor al conjunto. Sin embargo, me emociono especialmente el premio a Pedro Luis Cobeilla.

Al doctor Cobeilla, lo conozco de siempre, toda mi carrera profesional vinculada al turismo me ha hecho estar próxima a su empresa, y, a su desarrollo. Pero, me gustaría plantear una serie de reflexiones alrededor de lo que yo creo que la figura del doctor Cobeilla representa.

En primer lugar, visión. Probablemente no verán nada de innovador en ello. Todos los empresarios turísticos españoles comparten una visión sobre el ecosistema en el que operan. La diferencia está, en que, don Pedro Luis no genero una empresa propiamente de dicho ecosistema, vinculo la seguridad sanitaria, algo, por desgracia, tan en auge actualmente, a la experiencia turística. Probablemente, las motivaciones eran otras distintas a las que ahora vinculan la seguridad a la sostenibilidad del modelo, pero, la realidad es que, aportó un valor diferencial a la experiencia, en los principales destinos turísticos nacionales e internacionales.  

En segundo plano, multiplicador de conocimiento. Los empresarios españoles, en su expansión, nacional e internacional, conocían todo lo relativo al negocio: satisfacer y generar experiencias únicas en cada uno de los turistas. Se acompañaron siempre de proveedores y socios locales en cada territorio para que fuera una realidad.

Sin embargo, el conocimiento médico, la trasmisión de seguridad, la comunicación de destino seguro, de instalaciones con capacidad médica para trasmitir seguridad, estaba fuera del alcance. Ahí, nos volvimos mejores, diría que casi imbatibles, la unión del conocimiento sectorial, el conocimiento local, y, la especialización médica fueron la punta de lanza de las ventajas competitivas y comparativas de las empresas españolas dentro y fuera de nuestro país.

Por último, y, me dejo muchas cosas, la colaboración e iría más allá la cooperación. Llevamos meses hablando de cooperación público-privada, de colaboración privada-privada, modelos de éxito, mejora del sistema de colaboración, impulso al trabajo conjunto, todos esos deseos, vienen funcionando, y, creo que puedo decir con eficiencia, desde hace años, en la colaboración que el doctor Cobeilla ha establecido con empresas y destinos turísticos.

Probablemente, seguro, no es el único ejemplo, cada uno de ustedes le surgirán otros ejemplos, pero sinceramente creo que este caso es diferente. La personalidad del doctor, la perseverancia, la valentía, el ímpetu, y otras muchas habilidades blandas y duras, lo convierten, junto a otros, en un empresario irremplazable

Economia del turismo, economía del conocimiento