lunes. 15.04.2024

Inca recupera un espacio emblemático de su historia empresarial y lo hace con vida renovada. El antiguo horno de Can Guixe, situado en el corazón de la ciudad, que vió nacer las mundialmente famosas galletas Quely, ahora empieza a funcionar como bistro integrado en un hotel, el primero urbano que tendrá la ciudad.

 

El establecimiento, que ha mantenido el nombre de Can Guixe, ha abierto las puertas de su bistro al frente del cual se ha puesto un clásico de la gastronomía de la ciudad;  el conocido chef Tomeu Torrens.

 

La directora de Can Guixe, Isabel Sotomayor y el chef Tomeu Torrens han explicado que se realizará una propuesta gastronómica basada en el producto de proximidad y en la cocina de mercado. Inicialmente se ha abierto el local con una carta en formato brunch que se irá ampliando y que pretende dar mucha cancha a los desayunos y meriendas. Torrens ha explicado que "pretendemos que el formato sea el de una tasca mallorquina con platos muy nuestros a los que daremos un toque diferente y singular".

 

Por otro lado, el hotel tiene previsto empezar a funcionar de forma oficial la primera semana de junio ofreciendo 9 habitaciones e incorporando a su gestión la tecnología al servicio de la comodidad de los clientes.

 

Además se quiere potenciar los afterworks y eventos de negocios gracias a su terraza superior y también a una sala con bóveda, donde estaba el antiguo obrador, que se usarà para eventos privados.

Can Guixe de Inca vuelve a la vida como bistro y hotel urbano